Las ejecuciones de 38, de los cincuenta y dos elementos de las diversas corporaciones policías que se han escenificado en lo que va de este año, en seis municipios del estado, son investigadas en el fuero común, en busca de alguna conexión, con la ola de asesinatos.
Así lo estableció el Subprocurador de Justicia del Estado en la zona Centro, José Luis Leyva Rochìn, quien indicó que las pesquisas sobre las muertes de trece elementos de la Federal Preventiva y del Agente del Ministerio Público Federal, están a cargo de la autoridad federal.
El funcionario, declinó comentar si algunos de los casos donde se ha privado de la vida a elementos de las policias municipales de Culiacán, Salvador Alvarado y Navolato, están relacionados, con otras ejecuciones de civiles, por las evidencias que se tienen, sobre el uso de las mismas armas, en cuatro eventos delictivos.
Subrayó que en el mapa delictivo, el municipio de Culiacan, aparece como el màs violento, en cuanto a funcionarios policíacos de los tres niveles de gobierno victimados, con una cifra de 34 casos, entre ellos, los relativos a los trece efectivos de la Federal Preventiva y al ministerio público federal, adscrito a la Subprocuraduría Especializada en Delincuencia Organizada que murió en forma incidental de un tiro.
En el municipio de Navolato, se han registrado nueve asesinatos violentos de agentes policiacos preventivos.
Leyva Rochin, asentó que los registros que se tienen sobre los decesos violentos de agentes policíacos, se encuentran los asesinatos de los comandantes de la policía municipal de Navolato, Gilberto Castillo y Juan de Dios Ramos Herrera, así como los comandantes de la Ministerial del Estado, Manuel Peña López, Rufino Aispuro Soto.
También, los casos del Coordinador de Investigaciones de la misma corporación, Miguel Santacruz, el Jefe de Grupo, Víctor Burgos y del comandante de la Policía Estatal Preventiva, Ramón Castro Maldonado.
El Subprocurador de Justicia del Estado, indicó que en todos los casos, en los que policias han sido victimas, se trabaja en la recopilación de evidencia y en el cotejo de cada uno de los cascajos percutidos que se han encontrado en las escenas de los crímenes, para analizar sus calibres.
José Luis Leyva, indicó que el trabajo de balística es minucioso, puesto que se tiene que analizar y cotejar cada uno de los cascajos percutidos y solo en el ultimo caso, registrado la noche del jueves pasado, en los que perdieron la vida seis policías, se recolectaron más de 420 casquillos.
mzr