El escritor peruano Mario Vargas Llosa subirá por tercera vez al escenario, y en esta ocasión para encarnar al rey Sahrigar en una adaptación propia de "Las mil noches y una noche", al lado de la española Aitana Sánchez Gijón.
En rueda de prensa, el literato presentó lo que es su tercer proyecto teatral con una versión de otra obra que él mismo elabora para representarla, junto a Sánchez Gijón, quien interpretará a Sherezada, y se escenificará inicialmente en tres ciudades españolas.
En esta adaptación, es dirigida por el artista catalán Joan Ollé, y las funciones serán del 2 al 4 de julio en Madrid; 17 y 18 de julio en Sevilla; y 26 y 27 de julio en Santa Cruz de Tenerife.
En sus declaraciones, Vargas Llosa calificó como "experiencia maravillosa" poder escribir algo y poder interpretarlo en el escenario, "algo indescriptible objetivamente", es decir, "el poder salir de uno mismo y dar vida un personaje de ficción".
Señaló que esta obra, basada en las traducciones y cuentos de siglos pasados y que "no tiene texto canónico", reivindica la figura de las personas que cuentan historias.
"No hay parábola tan rica y viva como la de Sherezada, que distrae todas las noches al rey, que es un déspota, con historias durante mil y una noche, hasta que éste acaba perdonando la vida a ella", explicó.
"Transforma al sultán, lo vuelve sensible, lo humaniza gracias a sus cuentos, lo hace sensible y enamorado".
Evitó calificar su labor como intérprete en las tablas, por lo que prefirió decir que espera la obra le guste al público, y aseguró que para ello cuenta con un buen apoyo de Aitana y del director Ollé.
Dijo que la estructura del texto tiene tres planos, uno primero de los dos actores, otro segundo de Sahrigar y Sherezada, y un tercero de las historias que se cuentan ellos, "y hay muchos movimientos entre esos tiempos".
Por su parte, Aitana Sánchez Gijón se dijo una apasionada de la literatura de Vargas Llosa, del que leyó sus obras por primera vez desde la adolescencia, y con quien se entiende muy bien para hacer este proyecto.
Destacó la habilidad del escritor para "crear la palabra en el escenario, no sólo saberse los textos, sino darles vida a una obra en que la palabra es el protagonista".
mzr