Si Alí Chumacero hizo una autodeclaración de las razones de su amor por la palabra y su firme empeño por hacer de ella la razón de su vida; su colega Dolores Castro dijo que la poesía del nayarita es sombra, niebla, noche, milagro, fuego, diamante, estrella y deslumbramiento, vida y muerte, pero sobre todo y ante todo "poesía, poesía y poesía".
Durante el Homenaje Nacional que le rindieron al poeta por sus 90 años de vida, en la sala principal del Palacio de Bellas Artes ---que lució en todo su aforo-- al que acudieron otros amigos como Emmanuel Carballo, Eduardo Lizalde, Carlos Montemayor y Jaime Labastida, Dolores Castro aseguró que la poesía de Alí es conciente y oscura "porque brota de preguntas fundamentales, cuya respuesta se expresa claramente en la oscuridad donde proceden y hendidura desde donde se vislumbra algo nuevo".
El escritor, editor, tipógrafo y maestros, nacido en Acaponeta, Nayarit en 1918, ha llegado a la conclusión de que el artificio del poeta siempre ha sido hacer creíble lo increíble y hacer inverosímil lo creíble. "Yo sólo he practicado el afán de hermanar el sentimiento y el rigor a fin de mantener inalterable una vocación originada desde la adolescencia, fortalecida durante la madurez y siempre guiada a convertir en insólito lo cotidiano".
Después de que Emmanuel Carballo dijo que Alí es una de las voces más limpias y trascendentes producidas en México en la segunda mitad del siglo XX, Chumacero aseguró que la poesía es una forma del entusiasmo que a veces a través del tiempo encuentra un límite vital.
Carballo destacó que el autor de sólo tres poemarios "Páramo de sueños", "Imágenes desterradas" y "Palabras en reposo", es un poeta por tradición y disciplina. "Su trayectoria es un ejemplo de responsabilidad; su obra evidencia el afán nunca saciado de pureza que lo lleva a cuidar hasta los más pequeños detalles del poema".
En la ceremonia, a la que asistieron Sergio Vela, presidente del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), María Teresa Franco, directora general del Instituto Nacional de Bellas Artes y Ney González, gobernador del Estado de Nayarit, Eduardo Lizalde aseguró que Alí Chumacero es miembro de una pasmosa generación de extraordinarios escritores mexicanos, nacidos durante la segunda década del siglo XX, de Octavio, Paz, José Revueltas, Efraín Huerta, Juan Rulfo y Juan José Arreola, que es heredera de los autores conocidos como Los Contemporáneos.
Lizalde comentó dijo que en la poesía de Alí Cumacero sorprende la pureza, la impecable dicción y la madurez de sus poemas. "Alí Chumacero continua con todo derecho y dignidad leyendo en todas sus comparecencias los perfectos poemas de la juventud como si fueran escritos ayer para convencernos que el vivíparo que hoy celebramos, nació de un golpe como un gran poeta y se encuentra de pie frente a nosotros para seguirnos asombrando con la exactitud y la música originalísima de sus versos".
En el Homenaje Nacional. Alí Chumacero, 90 años, hubo un texto autobiográfico en video, del poeta nayarita; pero también música, a cargo de la Capella Cervantina, dirigida por el flautista Horacio Franco y un cuadro de danzas de Nayarit a cargo del Ballet Folklórico de México de Amalia Hernández.