La Cámara de Diputados aprobó una reforma constitucional que permitirá al Presidente de la República ausentarse del país hasta por siete días sin requerir el permiso del Congreso de la Unión.
Sólo en caso de rebasar este tiempo, el primer mandatario deberá tramitar un permiso ante el Senado de la República o la comisión permanente.
El Presidente deberá justificar con anticipación su salida, aunque ésta no estará sujeta a la opinión de los legisladores.
Así, con 94 votos en contra del PRD, 295 en favor y 19 abstenciones, la mayoría en San Lázaro avaló las modificaciones constitucionales.
El presidente de la comisión de Puntos Constitucionales de la Cámara baja, Raymundo Cárdenas (PRD), aseguró que con esta reforma se debilita al Poder Legislativo frente al régimen presidencial.
Y es que al permiso que se pretende dar al primer Mandatario cuando quiera hacer giras de trabajo fuera del país por un máximo de siete días, se suma que en adelante cualquier trámite, autorización, solicitud o informe será sólo tramitado con el Senado de la República o la comisión permanente, y en nada tendrá que ver la Cámara de Diputados.
Mientras que el resto de los partidos políticos coincidieron en que debe terminarse con una práctica de corte imperialista, pues los nuevos tiempos le han dado a los mandatarios del mundo la facultad de ejercer su agenda internacional, sin necesitar el voto de los congresos.
El dictamen será turnado hoy mismo al Senado para su aprobación.