El agente ministerial de la PGR Enrique Romero Saucedo, y el policía municipal Ricardo Salas Ponce fueron ejecutados por separado en la ciudad de Chihuahua.
Además, cuatro civiles murieron entre la noche del miércoles y el jueves, tres en Juárez y uno en Chihuahua.
A las seis víctimas de Chihuahua se sumaron cuatro de Sinaloa, una de ellas era mujer y otro tenía en la espalda un tatuaje en forma de águila y con la leyenda Hecho en México.
En distintos lugares de Guerrero se registraron cuatro ejecuciones. La primera se ubicó en la colonia 13 de Junio, de Acapulco, una más en la comunidad de El Cuacoyul, del municipio de San Marcos, otra en Cuajinicuilapa y la última en Tecoanapa.
En Reynosa, Tamaulipas, fue localizado un cuerpo sobre las aguas del canal Guillermo Rodhe. En tanto que un joven murió y otro hombre resultó herido tras un ataque armado en la colonia La Capilla, en Nogales, Sonora.
En Coahuila, los policías municipales de Monclova José Reyes García y Gerardo Heradio González fueron baleados y heridos al detener un auto por no tener placas de circulación.
La Procuraduría jalisciense informó que capturó a cuatro personas en Tlajomulco de Zúñiga, con lo que suman ocho tras la explosión de granadas el miércoles en la Secretaría de Seguridad, que dejó un policía muerto.