La Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados -que integran sólo los coordinadores parlamentarios- será la instancia única facultada para aprobar el anteproyecto de presupuesto interno que actualmente rebasa los 4 mil millones de pesos, sin requerir el aval del resto de los diputados federales.
Este jueves, en periodo extraordinario, la Cámara baja avaló una reforma al artículo 34 de la Ley Orgánica del Congreso de la Unión, a fin de incorporar a la lista de facultades de la Junta de Coordinación Política la aprobación del anteproyecto del presupuesto anual de la cámara de Diputados.
Cada año la Cámara de Diputados gasta miles de millones de pesos, en los últimos presupuestos se han requerido más de 4 mil millones de pesos, que se destinan a salarios a dietas que van incrementando año con año, a compra de fistoles de oro, de portafolios, de papelería, de vales de gasolina, de tarjetas IAVE para no pagar casetas, de miles de boletos de avión nacionales e internacionales, de celulares, automóviles, remodelaciones a gustos de cada partido y comidas, entre muchos otros rubros.
Antes, los coordinadores parlamentarios requerían del voto del pleno para enviarle a Hacienda el anteproyecto presupuestal, era ese el espacio en que algunos diputados exigían cuentas y transparencia, otros más, los menos, solicitaban no aumentar sus dietas y prestaciones.
Ahora, con esta reforma -que tendrá que ser ratificada por el Senado- la Junta de Coordinación Política que en esta legislatura agrupa a ocho coordinadores, tendrán el poder de avalar el presupuesto de cada año sin más opiniones, que las suyas.
grg