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Documentan casos de 'éxito' científico y tecnológico

El libro 'Promoviendo la innovación y el desarrollo tecnológico. Programa de Estímulo Fiscal', alienta nuevos caminos fiscales
México | Martes 17 de junio de 2008 Nurit Martínez Carballo | El Universal20:50

Durante el gobierno del presidente Vicente Fox, las empresas transnacionales en México y los empresarios mexicanos dejaron de ingresar al Fisco casi 14 mil millones de pesos, equivalente al presupuesto de los estados de Colima y Guerrero.

Apegaron sus propuestas de investigación y desarrollo tecnológico que produjeron lo mismo autobuses de ejecutivos, camiones para la construcción, de recolección de basura; la creación de una compuertas para camionetas de lujo, en el diseño del sistema de identificación vehicular, nuevos productos de papas horneadas sin grasa y frituras; que un nuevo método para recolección de sangre de bovinos fetales y con ello producir vacunas, o desarrollar medicinas a bajo precio para tratamientos de cáncer y terapias de transplantes.

En el libro "Promoviendo la innovación y el desarrollo tecnológico. Programa de Estímulo Fiscal", el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) y el Foro Consultivo Científico y Tecnológico, que será presentado este miércoles, se hace una recopilación de 31 de esos casos de "éxito" de desarrollo científico y tecnológico a través de este programa y con la creación de 270 empleos en la mitad de esos proyectos.

En la presentación del texto, el director del Conacyt, Juan Carlos Romero Hicks, y el coordinador general del Foro, José Luis Fernández Zayas, señalan que estos ejemplos y sus resultados "deben alentarnos para buscar nuevos caminos para que el Programa de Estímulos Fiscales siga apoyando a las empresas en transición que deben hacer en los parámetros de su competitividad, cambiando el ya obsoleto concepto de costo por el de conocimiento".

Ambos reconocen que el sector empresarial es el que ha obtenido beneficios a través de la innovación y el desarrollo tecnológico en sus procesos y productos, mejorando su competitividad.

Este programa fue ideado en el año 2000 para incentivar la inversión de la iniciativa privada en proyectos científicos que promuevan el desarrollo tecnológico en sectores de la salud, la agricultura, el medio ambiente y la innovación tecnológica.

En el texto de más de 430 páginas, se presentan los casos de empresas y proyectos que obtuvieron financiamiento y lo aplicaron para mejorar la innovación, y la segunda parte se integra de empresas que describen los "beneficios" del desarrollo tecnológico.

Cada uno de los proyectos describe cómo plantearon su propuesta de desarrollo tecnológico, el proceso que realizaron con la participación de expertos tecnólogos o innovadores para desarrollar nuevos productos o generar mejoras a los ya existentes.

El estímulo fiscal consiste en un crédito fiscal del 30% de los gastos e inversiones comprobables en proyectos de desarrollo de productos, materiales y procesos de producción, investigación y desarrollo de tecnología, así como los gastos en formación de personal de investigación y desarrollo de tecnología que se consideren estrictamente indispensables para la consecución de dichos proyectos, realizados en el ejercicio, de acuerdo con las Reglas de Operación del Programa que se difunden cada año.

Desde la creación este estímulo fiscal se enfatizó que su propósito era "potenciar el conocimiento y capital intelectual de la empresa a través de proyectos de investigación y desarrollo tecnológico.

Para ello, las empresas podrían aplicar al ISR o al Impuesto al Activo causado en el ejercicio que corresponde dicho crédito fiscal o su remanente a lo largo de 10 años en declaraciones anuales a partir de que fue otorgado".

Dentro de los casos que cita el texto, se advierte que la empresa que más empleos creo fue la que permitió renovar sus camiones y tractocamiones, con 100 empleos; otras en cambio destacan entre sus "beneficios" el mantener los empleos existentes.

En el caso de la empresa Sabritas, que participó con un proyecto para diversificar los productos derivados de las papas y frituras, detalla que los beneficios obtenidos giraron en torno a reducir el consumo de agua y energía, así como la conversión del aceite residual de freído al transformarlo en diesel.

No reporta haber generado más empleos, pero sí un crecimiento de cinco por ciento en sus ventas anuales.

Otras empresas con sede en México, como T-Systems, crearon un espacio de vinculación con las universidades del país para detectar jóvenes talentos para entrenarlos e incorporarlos a su planta, esto a través de un programa "Global Education and Research".

Una empresa automotriz, en tanto, focalizó los recursos fiscales para crear un contenedor y estacionamiento armable de autos, con la creación de 50 empleos permanentes.

nga /fml

 

 



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