Se
trata de un tema político que normalmente debatirías con tu cónyuge en
una reunión casual. Pero algo bastante diferente es hacerlo frente a
los 38 millones de habitantes de California, con aparente y nutrida
pasión.
De todos los
partidarios detrás de los dos presuntos candidatos para presidente este
año, ningunos son tan intrigantes como el gobernador Arnold
Schwarzenegger, quien es republicano y ha expresado su apoyo por el
senador John McCain, y su esposa Maria Shriver, quien se declara
demócrata y abierta partidaria del senador Barack Obama.
El jardín de su casa
en Brentwood tiene señales de oposición y la mesa del comedor se ha
vuelto una sociedad de debate casual. Shriver incluso está amenazando
con llevar a la casa una figura en tamaño real de su candidato
preferido, algo que según el gobernador ha hecho en otras elecciones.
“Cuando uno de los candidatos tiene un traspié”, dijo Schwarzenegger
refiriéndose a las figuras en tamaño real, “los niños lo sacan de la
casa”. Los cuatro hijos de los Schwarzenegger, de entre 10 y 18 años,
ya tomaron partido, aunque una de ellos, Katherine, ya tiene la edad
suficiente para votar. Y está a favor de Obama. Una ventaja para
Shriver.
“Me parece que es
bastante benéfico que los niños crezcan sabiendo que no vivimos en un
sistema de un único partido”, dijo Shriver.
“Que existen dos
maneras de ver un asunto. Ser paciente y comprometido son buenas
lecciones no sólo para la política, sino para la vida. Yo crecí
creyendo que sólo había una manera de pensar. Y no es así”.
Todo comenzó este
invierno cuando Schwarzenegger anunció su apoyo hacia McCain, lo que no
resultó sorprendente, y posteriormente Shriver hizo su aparición, algo
bastante sorprendente, en el escenario de un mitin para Obama en Los
Angeles, declarando públicamente su apoyo junto con otros miembros de
la familia extendida Kennedy unos cuantos días después.
El súper martes, el
gobernador se despertó para encontrar su jardín lleno de anuncios a
favor de Obama. Y su reacción fue equilibrar de manera justa el
panorama, por lo que inmediatamente llamó a sus ayudantes para que
consiguieran y colocaran en su jardín la misma cantidad de anuncios a
favor de McCain. Aunque los votantes de California están acostumbrados
al gobernador republicano y a su esposa de la familia Kennedy, el
espectáculo de su ávido apoyo hacia candidatos presidenciales distintos
probablemente se volverá cada vez más evidente para el resto de la
nación al tiempo que la campaña entre en la fase de elecciones
generales, en la que ambos jugarán papeles activos.
Él y ella son
probables oradores en las convenciones de cada partido este verano.
Shriver ha sido mencionada como posible presidenta del esfuerzo de
Obama en California, y es considerada como uno de los activos más
atractivos de la campaña en el estado.
El gobernador, por
su parte, en estos momentos está negociando un presupuesto
tremendamente difícil además de otras propuestas de ley, y se estima
que colabore con el esfuerzo McCain al tiempo que se acerque el día de
las elecciones.
“Arnold
Schwarzenegger es un importante activo para el partido republicano”,
comentó Adam Mendelsohn, asesor de la campaña McCain y ex director de
comunicaciones del gobernador.
Shriver ha logrado
mantener sus identidades profesional y política desde que se convirtió
en la primera dama de California en 2003. “Para poder ser parte de esta
administración tuve que ser más flexible y de mente abierta”, dijo.
Como todo entre Arnold y Maria, su arreglo no es nada convencional pero parece funcionar.
Schwarzenegger dijo no sentir ninguna molestia con que ella haya proclamado a su estado a favor de su candidato.
“La gente lo entiende, y sabe que ella no está a favor de Bush incluso cuando está sentada junto a mi en una convención”.
En varios sentidos es una relación que le da esperanza a otros matrimonios mixtos.
(*) Jennifer Steinhauer / Traducción: Mariana Toledo
vrs