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El secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño, salió anoche a rechazar la pretensión de partidos de oposición de que renuncie el director del Cisen, Guillermo Valdés.
El funcionario descartó la dimisión del encargado del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen) “porque no está sustentada ni justificada la preocupación de los grupos parlamentarios”.
PRI, PRD, PVEM, PT y Convergencia, en la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, coincidieron en que Valdés incurrió “en diversas responsabilidades en contra del servicio público”.
El pasado 26 de mayo EL UNIVERSAL publicó que el Cisen pagó un millón de pesos a una empresa privada para que durante cinco meses diera seguimiento a las actividades legislativas con el fin de ubicar a legisladores clave, con los cuales sería “más fácil” negociar.
La empresa es dirigida por Laura Ballesteros Mancilla, panista y, en 2006, candidata a asambleísta del DF.
Mouriño aseguró que no hay razones para pedirle la renuncia a Guillermo Valdés.
Descartó que el Centro haya incurrido en un espionaje al Poder Legislativo.
“No existe nada similar a ello y por lo tanto no tendríamos que tomar una decisión en ese sentido”, dijo Mouriño.
En la sesión de la Permanente, el bloque opositor demandó que al acuerdo se le diera trámite “de obvia y urgente resolución”, pero la bancada del PAN lo rechazó y no se logró el voto de dos terceras partes de asistentes en el pleno, que por ley se requiere para acelerar el procedimiento legislativo.
La propuesta se turnó a la Comisión de Gobernación y Puntos Constitucionales, que preside el perredista Pablo Gómez.