J. Jaime Hernández / Corresponsal
El Universal
Washington, D.C.
Miércoles 11 de junio de 2008
07:41 El bolsillo de los estadounidenses dominaba ayer el duelo entre Barack Obama y John McCain, con propuestas fiscales que buscan rehuir de los fracasos de la administración Bush y reflotar la economía de millones de familias que hoy batallan por llegar a fin de mes con una escalada de precios atizada por el precio de la gasolina, con índices de desempleo sin precedentes en los últimos 22 años y con una crisis inmobiliaria que ha dejado a miles sin techo.
Mientras el demócrata Obama prometía un aumento a los impuestos de los más ricos y aliviar la presión fiscal que estrangula la economía de los más pobres, el republicano McCain lo acusaba de planear “el más grande aumento de impuestos desde el fin de la Segunda Guerra Mundial”.
“Según los planes de impuestos de Obama, los estadounidenses de todo tipo verán aumentar sus impuestos, los ancianos, los padres, los propietarios de pequeños negocios y prácticamente todo el mundo que tenga incluso una pequeña inversión en el mercado”, aseguró el senador por Arizona en un intento por caracterizar el plan económico del demócrata como lo más próximo a una invitación al desastre.
Sin embargo, con una mayoría de ciudadanos ateridos por el fantasma de la recesión que muchos atribuyen a la administración del presidente George W. Bush, la credibilidad de McCain en el terreno económico no es uno de sus fuertes.
De hecho, durante su intervención de ayer ante un selecto grupo de pequeños y medianos empresarios en esta capital, McCain tuvo que aguantar las protestas de una mujer que le gritaba que “la guerra no ha sido un buen negocio para las pequeñas empresas”, en alusión a un conflicto que ha engordado las cuentas bancarias de la industria armamentista, las compañías petroleras y los grandes contratistas.
McCain criticó a Obama por decir que renegociará el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA, por sus siglas en inglés) con México y Canadá y llamó al Congreso a aprobar el TLC con Colombia.
Una encuesta del Instituto Pew indicó que la preocupación por la energía creció de 54% en 2004 a 77% ahora, debido a los altos costos de la gasolina, con los votantes pensando que Obama puede manejar mejor el tema que McCain.