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A las dos de la tarde, Isabel Miranda de Wallace pidió a sus escoltas que la recogieran en su oficina en calzada de las Brujas, en la colonia Ex Hacienda Coapa. Cuando el portón blanco se abrió y la camioneta ingresó, dos hombres abrieron fuego y entraron a las instalaciones contiguas del Colegio Aztlán, lo que originó un tiroteo con uno de los dos elementos de la Agencia Federal de Investigación (AFI) que la escoltan desde hace dos años.
Narró que en ese momento salía acompañada de su nieto para abordar la camioneta, cuando vio que un hombre disparaba contra su escolta y se dirigía hacia ella.
El afi que tripulaba la Explorer perdió el control, se impactó con otra unidad estacionada adentro del colegio y atropelló a Carmen García Pérez, una empleada de limpieza, quien además resultó herida de bala, presumiblemente por uno de los dos presuntos sicarios.
Desde que escuchó el primer disparo abrazó a su nieto y regresó corriendo, agachada, a su oficina. A gritos pedía auxilio.
Sus familiares la escondieron abajo de un escritorio mientras seguían los disparos, contó. Por varios minutos se mantuvo ahí. Uno de los escoltas le dijo que podía salir, pues los sicarios habían escapado rumbo a Churubusco al parecer en una camioneta Voyager azul. La señora Miranda llamó entonces a la policía. Al menos 10 patrullas acudieron. La camioneta quedó con los vidrios delanteros deshechos por las balas.
Luis Javier Álvarez Madrid, de 20 años de edad, fue presentado en la noche ante la Agencia 50 de la Procuraduría capitalina como uno de los probables responsables del atentado. Se preveía que luego declararía ante la PGR, donde se investiga el caso de Hugo Alberto Wallace, hijo de Isabel Miranda.
El joven empresario fue asesinado por sus secuestradores en julio de 2005, y desde entonces su madre ha realizado investigaciones independientes que han permitido capturar a César Freyre Morales y la bailarina Juana Hilda González.
Tres horas después del presunto atentado, la señora Miranda dio una conferencia y dijo que desde hace varios meses pidió a la PGR un auto blindado y armas largas para sus escoltas, pues fue amenazada de muerte por sicarios de Iztapalapa y Tepito.
“Los muertos ya no dan lata”, decía una amenaza, relató.
Dijo que las amenazas son por sus investigaciones, enfocadas ahora a capturar a Jacobo Tagle Dobin. Afirmó que recientemente descubrió que Tagle pidió a través de correos electrónicos que dos sicarios de Iztapalapa la mataran.
“Temo por mi vida, esto no es un juego y vienen por todo”, dijo Isabel Miranda de Wallace, pero “hasta que no encuentre a Jacobo Tagle Dobin, esto no va a parar”, aseguró. (Con información de Jorge Medellín)