J. Jaime Hernández
El Universal
Martes 03 de junio de 2008
07:29 WASHINGTON.— Cinco meses después de haberse embarcado en una histórica contienda, Hillary Clinton y Barack Obama están listos para la batalla final en las primarias de hoy en Montana y Dakota del Sur, entre señales de que la senadora por Nueva York podría estar preparando el terreno para reconocer su derrota y el senador por Illinois el de su coronación.
A pesar de que Hillary insistía ayer en que su obituario político “aún no ha sido escrito” y su campaña mantenía intensas consultas con el grupo de los 200 superdelegados que no han hecho público su respaldo, su esposo, el ex presidente Bill Clinton, insinuó que el desenlace de esta lucha campal estaría muy cerca.
“Ha sido uno de los más grandes honores de mi vida trabajar para su campaña. Y este podría ser el último día que me involucro en una campaña de este tipo”, dijo Bill con un tono de derrota y nostalgia.
A las declaraciones del ex presidente se sumaron las del ex gobernador de Iowa, Tom Vilsak —uno de los copresidentes de la campaña de Clinton a nivel nacional— que, en un inusual pronunciamiento, reconoció ayer que “parece muy claro que el senador Obama será el nominado”, por lo que, “tras las elecciones de este martes, (Hillary) tendrá que reconocerlo y respaldarle rápidamente” en aras de salvaguardar la unidad del partido.
“Lo único que queremos es mantener la unidad del partido y por eso estamos trabajando”, aseguró el representante por Iowa, Tom Harkin, al reconocer que un grupo de delegados podrían dar a conocer su respaldo en el curso de las próximas horas.
Del lado republicano, el virtual candidato John McCain también se refirió a Hillary como en una especie de despedida. “Ella ha inspirado a generaciones de mujeres estadounidenses a creer que pueden alcanzar el máximo cargo en esta nación”, dijo.
En tanto, Obama confirmó que tuvo una conversación telefónica con Hillary en la que, después de felicitarla por el tesón demostrado a lo largo de su campaña, la invitó a un encuentro “bajo sus propios términos” para discutir el futuro de ambos, con miras a las presidenciales de noviembre. “Sería bueno que nos reuniéramos en el lugar y el momento que ella convenga. Estoy seguro que mantendremos estas conversaciones después del martes”. Ello intensificó los rumores de que el senador le ha ofrecido a su rival la vicepresidencia, o ser la futura secretaria de Salud.
“Confío en que entre la noche del martes y la mañana del miércoles conseguiremos (la) cifra (de delegados)”, dijo Obama, quien ayer mismo sumó a sus apoyos el del senador por Carolina del Sur, James Clyburn, una de la de las voces más respetadas en el Senado.