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Sacude espionaje a gigante alemán de telecomunicaciones

Deutsche Telekom es investigada porque, presuntamente, por lo menos dos altos ex ejecutivos habrían ordenado vigilar las conversaciones telefónicas entre varios periodistas y ejecutivos del consorcio
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Enrique F. Molinero / Corresponsal
El Universal
Berlín, Alemania
Jueves 29 de mayo de 2008

18:35

EL escándalo que está por arruinar la pulcra imagen de Deutsche Telekom, el gigante de las telecomunicaciones alemán, parece sacado de una novela de espionaje que haría palidecer a los antiguos soldados de la guerra fría que pululaban en el país, pagados por la CIA, la KGB y el BND alemán.


La compañía, cuyo principal accionista es el Estado alemán (posee 32% de las acciones), quedó confrontada ayer a una vergonzosa investigación de la justicia, que desea esclarecer las responsabilidades de por lo menos dos altos ex ejecutivos de la empresa, en un grave escándalo de espionaje ordenado para vigilar las conversaciones telefónicas entre varios periodistas y ejecutivos del consorcio.


Después de llevar a cabo un registro en varias oficinas de la sede del grupo en Bonn, la fiscalia admitió que había abierto una investigación oficial contra varios ex ejecutivos, entre ellos el ex presidente de Telekom, Kai-Uwe Ricke y el ex jefe del Consejo de Vigilancia, Klaus Zumwinkel.

 Ambos ejecutivos han negado estar involucrados en el espionaje.


El escándalo comenzó a gestarse el fin de semana pasado cuando el semanario Der Spiegel reveló que la empresa había controlado clandestinamente, entre los años 2005 y 2006, las llamadas telefónicas de sus directivos y de miembros del consejo de vigilancia con periodistas, para detectar posibles filtraciones.


Según la revista, Deutsche Telekom interceptaba los registros telefónicos de los ejecutivos bajo sospecha de filtrar informaciones a la prensa y los enviaba a una consultora en Berlín, que a su vez analizaba la información recibida y la comparaba con los números de teléfono de los periodistas.


El objetivo de las operaciones que fueron bautizadas como "Rheingold" y "Clipper" era la evaluación de cientos de miles de llamadas telefonicas a los periodistas que informaban sobre la empresa.

 El escándalo de espionaje cobró una nueva dimensión el jueves cuando el periódico económico Financial Times Deutschland reveló que el gigante alemán había contratado en el año 2000 los servicios de la empresa de detectives berlinesa, DESA, fundada por antiguos miembros del servicio secreto germano, para vigilar, incluso con cámaras de video, a un reportero, que publicaba informaciones exclusivas sobre Telekom.


Aunque la actual dirección de Telekom admitió haber vigilado los datos telefónicos de sus ejecutivos y de varios periodistas, la fiscalia decidió ayer abrir una investigación oficial ante la sospecha flagrante de que el gigante alemán, al ordenar el espionaje, violó varias leyes federales, entre ellas, el secreto de las comunicaciones.

Un portavoz señaló, sin embargo, que la actual direccion del grupo está excluida de la investigación.


"El encargo vino de muy arriba y tenía la aprobación de la dirección de Telekom", confesó Ralph Kühn, jefe de la firma consultora de Berlin, Network.

El "encargo" terminó a fines de 2006, al parecer, a causa de un cambio en la cúpula de Telekom. Pero el gigante cometió un error: no pagó los servicios de la firma de Berlín.


Kuhn, indignado, envió a fines de abril pasado un fax a la central de Telekom donde amenazaba con consecuencias si no recibía el dinero. Una copia del fax llego a manos del revista Der Spiegel.


Ante la magnitud del escándalo y con la certeza de que varios miembros del comité de empresa del grupo habían sido espiados, los representantes de los trabajadores en la Junta de Vigilancia, anunciaron la presentación de una demanda.


El vicepresidente de la Junta de Vigilancia de Telekom y miembro del poderoso sindicato Ver.di, Lothar Schröder dijo que el espionaje llevado a cabo por el grupo atenta contra el secreto de las comunicaciones, la libertad de prensa y los derechos de privacidad de las personas.


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