J. Jaime Hernández / Corresponsal
El Universal
Washington, D.C.
Jueves 22 de mayo de 2008
08:00
Hillary Clinton parece dispuesta a pagar un elevado precio político y económico por empeñarse en seguir en la contienda.
En Miami lanzó por primera vez la amenaza de una guerra fratricida al exigir que se cuenten los votos de Florida y Michigan, estados excluidos del proceso por no respetar el calendario de las elecciones primarias.
En cuestión monetaria empieza a sentir el costo en carne propia. Ayer la deuda de la precandidata demócrata superó los 30 millones de dólares, mientras la campaña de su adversario, Barack Obama, tiene más de 37 millones de dólares en el banco.
Y para Obama las buenas noticias continúan, luego de su triunfo en Oregon.
Encuestas de Reuters-Zogby y de Gallup lo colocaron por primera vez arriba del candidato republicano John McCain, hasta con ocho puntos de ventaja, y 11 por delante de Hillary Clinton.