J. Jaime Hernández / Corresponsal
El Universal
Washington, D.C.
Miércoles 21 de mayo de 2008
07:33 Barack Obama ganó anoche la mayoría de los delegados elegidos en las urnas, en un gran salto para obtener la candidatura demócrata, pese a haber sido derrotado en Kentucky por Hillary Clinton.
Por su parte, la ex primera dama dijo a sus seguidores que no abandonará la batalla porque gana en voto popular a su oponente. Planteó un cambio en las reglas de juego, al insistir en que todos los votos deben ser contados, en referencia a los estados de Michigan y Florida, cuyos sufragios no han sido sumados como castigo por haber adelantado las primarias.
La agónica contienda entre ambos aspirantes entraba así en una nueva fase, en la que Hillary seguía pujando por mantenerse en la carrera hasta el final, con la esperanza de conseguir la inclusión de de Florida y Michigan.
“He ganado en el voto popular y estoy más determinada que nunca a que cada voto cuente”, dijo Clinton quien viajará hoy a Florida para presionar en favor de un escenario que será analizado por el comité de reglas del partido el próximo 31 de mayo.
La apuesta de Hillary por modificar las reglas de una feroz contienda y cuestionar la “elegibilidad” de su adversario se topaban, sin embargo, con la contundente victoria de Obama en Oregon, un estado que le ha permitido mantenerse a la cabeza en el número de delegados y superdelegados que han decidido apostar por su candidatura.
“Esta noche, con la ayuda de todos, hemos logrado la mayoría de los delegados elegidos, lo que nos coloca al borde de la candidatura presidencial”, dijo Obama ante una muchedumbre congregada en Des Moines, la capital de Iowa, el estado que le propició su primera gran victoria en esta campaña electoral.
El senador de Illinois alcanzó ayer mil 941 delegados de los 3 mil 253 elegidos que acudirán a la convención del Partido Demócrata en agosto en Denver, Colorado.
Mientras Hillary insistía en su reclamo, Obama se disponía a iniciar una nueva fase en la campaña, para atraer a los votantes que se le han resistido, como por ejemplo, los trabajadores blancos, los latinos y los judíos.