07:27 El saltamontes marrón se está multiplicando por miles de
millones, arrasando los campos de arroz del este de Asia y amenazando las
dietas de mucha gente pobre.
El daño a
la cosecha de arroz, que se presenta en momentos de escasez y altos precios de
este producto, pudo haberse evitado. Científicos del Instituto Internacional de
Investigaciones sobre el Arroz que se encuentra en esta localidad saben como
crear variedades de arroz resistentes al insecto, pero, señalaron, los recortes
presupuestarios les han impedido hacerlo.
Es un
crudo ejemplo de los muchos problemas del sistema agrícola mundial que están
saliendo a la luz. Expertos señalaron que durante las épocas de excedentes de
alimentos de las últimas décadas, los gobiernos y las agencias de desarrollo
perdieron de vista la importancia de ayudar a los países pobres a mejorar su
agricultura.
Los
presupuestos de las instituciones que libraron al mundo de la hambruna en los
70, incluyendo el instituto del arroz, se han estancado o reducido, pese a que
los problemas que buscan resolver se han vuelto más difíciles.
"La gente
sintió que la crisis alimentaria mundial estaba resuelta, que la seguridad
alimentaria ya no era problema, y realmente desaparecieron de la agenda",
señaló Robert S. Zeigler, director general del instituto del arroz.
Programas
de investigación vitales han sido eliminados. En el instituto del arroz,
científicos han identificado 14 rasgos genéticos que podrían ayudar a las
plantas de arroz a sobrevivir al saltamontes, que absorbe el jugo de las
plantas jóvenes y las infecta con virus. Pero los científicos no han tenido
dinero para transferir estos rasgos a las variedades de arroz más usadas del
mundo.
Problemas
similares plagan otros centros de investigación en Asia, Africa y Latinoamérica
que estudian la productividad en naciones pobres. Expertos agrícolas han
denunciado la disminución de los esfuerzos y alertado sobre sus peligros.
Sin
embargo, "nadie ha escuchado", indicó Thomas Lumpkin, director general del
Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo de México.
Ahora ha
surgido un recordatorio. El crecimiento de la oferta mundial de comida se ha
reducido a pesar de que la población ha seguido aumentando, y al tiempo que el
crecimiento económico está permitiendo que millones de personas pobres ganen
dinero para comprar más comida.
Debido a que
la demanda ha empezado a superar a la oferta, los precios se han disparado, y
disturbios por los alimentos han socavado la estabilidad de varios gobiernos en
el mundo. Los dirigentes mundiales sufren problemas para responder a la
situación.
Los
recortes en el financiamiento para la investigación agrícola continúan. Estados
Unidos está a punto de reducir, hasta en 75%, su apoyo anual de 59.5 millones
de dólares para una red de investigaciones global que centra su atención en
mejorar productos que son vitales para la agricultura de países pobres. Esa red
incluye al instituto del arroz.
Robert
Bertram, quien supervisa el financiamiento de la Agencia para el Desarrollo
Internacional de Estados Unidos, dijo que aún está intentando impedir los
recortes y sostuvo que la investigación para mejorar el rendimiento de las
cosechas "equivale a poner dinero en los bolsillos de la gente pobre, y quiero
decir miles de millones de pobres".
No
obstante, producto por producto y país por país, las actividades de investigación
y desarrollo agrícola se están quedando atrás.
El centro
de México ha creado maíz resistente a las sequías para Africa y trigo de mayor
rendimiento y resistente a las enfermedades para el sudeste de Asia. Pero no
tiene el dinero para poner estas variedades en manos de agricultores pobres.
(Traducción: Gregorio Narváez).