07:48 El Museo de la Ciudad de Nueva York inauguró hoy una exposición que cuenta cómo los católicos pasaron de ser una minoría religiosa de la Gran Manzana a primeros del siglo XIX, a convertirse en una importante comunidad que modificó la sociedad y la política neoyorquinas.
"Católicos en Nueva York, 1808-1946" indaga cómo una heterogénea comunidad de inmigrantes ha defendido su identidad católica durante años, en respuesta a un extendido sentimiento anticatólico en la ciudad a partir del periodo colonial, que generó un rechazo hacia esa comunidad, explicaron los responsables del museo.
Hasta finales de año y a través de unas cuatrocientas imágenes y objetos, la muestra permite explorar la historia política y social de quienes fueron apuntalando la presencia católica en Nueva York, pese a la discriminación y opresión de su entorno, hasta convertirse en el mayor grupo cristiano de la ciudad.
Su crecimiento fue tal que mientras que de las 70.000 personas que vivían en Nueva York en 1806, 10.000 eran católicas, las corrientes migratorias hicieron que al final de la Guerra Civil estadounidense, en 1865, cerca de la mitad de los neoyorquinos profesaran esa religión.
El museo neoyorquino, situado en la conocida Quinta Avenida, junto a Central Park, se centra especialmente en las instituciones y organizaciones políticas que impulsaron los católicos, así como en sus hospitales, escuelas, parroquias e infraestructuras.
Con ellas, el catolicismo extendió su influencia a los cinco grandes barrios de la ciudad (Brooklyn, Harlem, Bronx, Manhattan y Queens) y consiguió cimentar unas instituciones que en muchos casos siguen activas.
Por ejemplo, el hospital de Saint Mary, en Brooklyn, lo crearon originalmente los católicos para dar servicios a quienes profesaban esa religión y, precisamente por ello, sufrían el aislamiento provocado por los prejuicios de otros ciudadanos neoyorquinos.
En sus cerca de 400 metros cuadrados, la muestra -la primera de estas características, según sus impulsores- enseña cómo la vida de la comunidad católica giraba en torno a las diferentes parroquias, empezando por las más antiguas como Saint Peter o Saint Patrick, establecidas gracias a la libertad religiosa ganada a raíz de la revolución estadounidense.
Una Biblia española de 1842, banderolas políticas, informes parroquiales, un centenar de fotos familiares, anuarios del siglo XIX, uniformes escolares, estampitas religiosas, trofeos deportivos, medallas académicas y hasta un recibo de alquiler de un banco de iglesia o un traje de primera comunión de 1941, sirven de hilo conductor de la muestra.
Los responsables del museo fundado en 1923 también hacen un repaso de la influencia de los católicos en el ámbito político, que incluye destacados ejemplos, como la elección en 1880 del empresario de origen irlandés William Grace como primer alcalde católico de la ciudad.
Igualmente se destaca la figura de Alfred Smith, quien, tras haber llegado a ser gobernador, se convirtió en el primer católico candidato de uno de los grandes partidos políticos a la presidencia de Estados Unidos.
Una clara muestra de la grandeza de la hegemonía política del catolicismo en la ciudad es la gigantesca "declaración de gratitud" que, enmarcada en madera de nogal con remates dorados, le fue entregada en 1869 al presidente del Consejo de Concejales de la ciudad, el católico Thomas Coman, por otros concejales.
Esta es una de las colecciones que el Museo de la Ciudad de Nueva York, de financiación enteramente pública, ofrece a locales y turistas para entender mejor la historia y el presente de una de las ciudades más visitadas del mundo.
mzr