Cuando Barack Obama habla en público de
John McCain, siempre antepone su calidad de “héroe nacional”. El
tratamiento de “héroe” hacia al virtual candidato del Partido
Republicano podría, sin embargo, tener los días contados ante la
campaña que prepara la maquinaria republicana para “bajar del pedestal”
al candidato demócrata y evitar a toda costa que se convierta en el
primer presidente negro de Estados Unidos.
A la espera del momento que marcará la unción de Obama como el
candidato del Partido Demócrata, la campaña de McCain trabaja sobre una
estrategia que buscará, en primer término, terminar con la ‘oba-manía’,
un movimiento que está a punto de arruinar las esperanzas de Hillary y
Bill Clinton de regresar a la Casa Blanca y que ha marcado el despertar
de un electorado desencantado con la clase política, luego de ocho años
de administración republicana.
“No se puede ganar una campaña presidencial con retórica aterciopelada
y cánticos de ¡Sí-se-puede!”, aseguró Steve Schmidt, el hombre detrás
de los mensajes de McCain, al ofrecer un atisbo de la estrategia que
buscará, en primer término, “bajar del pedestal” a Obama, con informes
y antecedentes que cuestionen su trayectoria y reduzcan, al mismo
tiempo, su aura presidenciable.
“Cuando los políticos ofrecen retórica, en lugar de experiencia, el
resultado no es una promesa de esperanza, sino perogrulladas”, aseguró
McCain durante un reciente mitin de campaña para explotar la misma
fórmula que empleó Clinton de caracterizar a Obama como “un falso
profeta”.
Entre los “aspectos negativos” de Obama, los estrategas de campaña
rebuscan entre las relaciones y expedientes judiciales de Tony Rezko,
un empresario del sector inmobiliario en Chicago que ha sido acusado de
corrupción.
Y, además, sus supuestas relaciones con Bill Ayers, un antiguo
militante de la organización radical Weather Underground de la década
de los 60, que ahora se ha reconvertido en un respetable profesor en la
Universidad de Illinois, en Chicago.
Como botón de muestra, está la reciente acusación de McCain, asegurando
que el grupo terrorista Hamas, vinculado al régimen de los ayatolás en
Irán, ya ha manifestado su apoyo a Obama.
“Creo que resulta claro que Hamas prefiere a Obama como futuro presidente de Estados Unidos”, aseguró McCain.