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Los dos tenían razón. Jesús Ortega y Alejandro Encinas se han acusado mutuamente del cochinero en la elección interna del PRD. Ambos incurrieron en las mismas trampas.
Pero a la luz de los resultados, quien obtuvo más beneficios de estas prácticas fue el candidato de Nueva Izquierda, Jesús Ortega.
Documentos a los que tuvo acceso EL UNIVERSAL reflejan que ambos utilizaron las llamadas casillas zapato: arrasar con más de 900 votos a favor de uno u otro candidato, y dejar al perdedor en cero.
Chiapas favoreció a Ortega: en la entidad hubo casillas con casi mil votos para él y nada para Encinas. Según el proyecto de la Comisión Técnica Electoral (CTE), Encinas obtuvo 19 mil 705 votos contra 80 mil 590 de Ortega.
En Veracruz, el fenómeno fue doble. Por ejemplo, en Mariano Escobedo, Ortega ganó 980 a cero, y en Pajapan se invirtió 979 para Encinas y cero para su adversario. El CTE dice que en la entidad Ortega obtuvo 46 mil 527 votos contra 30 mil 466 de Encinas.
Ayer, el CEN perredista validó el acta que da la ventaja a Ortega. Encinas la impugnó.