06:02 El Papa Benedicto XVI dijo hoy durante la misa de
Pentecostés, oficiada en la basílica de San Pedro del Vaticano, que la Iglesia
Católica "no es una federación de Iglesias, sino una realidad única"
.
Benedicto XVI manifestó que en Pentecostés la Iglesia es
constituida no por voluntad humana, sino por la fuerza del Espíritu de Dios,
"e inmediatamente se ve como este Espíritu dio vida a una comunidad que es
al mismo tiempo una y universal" .
Ante varios miles de fieles, el Obispo de Roma agregó que en
el evento de Pentecostés se ve claro que a la Iglesia pertenecen muchas lenguas
y culturas diferentes y que en la fe "pueden comprenderse y fecundarse
mutuamente" .
El Pontífice subrayó que desde su nacimiento la Iglesia es
católica, es decir universal.
"Ella habla desde el comienzo todos los idiomas, ya que
el Evangelio que le ha sido entregado está destinado a todos los pueblos, según
la voluntad y el mandato de Cristo resucitado. La Iglesia que nace en
Pentecostés no es una comunidad particular (la de Jerusalén), sino la universal
que habla las lenguas de todos los pueblos" , manifestó el Papa.
Benedicto XVI agregó que de ella nacieron otras comunidades
en todas las partes del mundo, pero precisó que son "todas y siempre
actuaciones de la única y sola Iglesia de Cristo" .
"La Iglesia Católica no es por lo tanto una federación
de iglesias, sino una única realidad. La prioridad ontológica corresponde a la
Iglesia Universal. Una comunidad que no fuese en este sentido católica no sería
ni siquiera Iglesia" , afirmó el Papa.
Benedicto XVI dijo también que en esta jornada hay que darle
a Dios las gracias por haber dado a los hombres el bien inestimable de la paz,
"su paz" .
A este respecto recordó que en su reciente viaje a la ONU
(en abril pasado) reiteró a los representantes de los pueblos que la Iglesia es
una señal e instrumento de paz y que realiza su servicio a la paz en medio de
los hombres, anunciando el Evangelio y con los signos de amor y de misericordia
que lo acompañan.
El Papa subrayó la importancia del sacramento de la
reconciliación para los hombres, ya que dijo, pacifica los corazones.
"La paz de Cristo sólo se difunde en el mundo
a través de los corazones de hombres y mujeres reconciliados, que la llevan con
la fuerza de la verdad, sin bajar a los compromisos de la mentalidad del mundo,
ya que el mundo no puede dar la paz de Cristo" , señaló el Pontífice.