08:32 La Junta
Militar de Myanmar decidió seguir adelante con sus planes y celebrar hoy el
referendo para aprobar su proyecto constitucional, a pesar de la catástrofe
humanitaria que afecta a la población.
La decisión contradice los llamamientos de la comunidad
internacional para que suspendiera la consulta tras la devastación causada por
el ciclón Nargis en el sur del país, que ha dejado unas 100 mil víctimas, entre
muertos y desparecidos.
Unos 13 millones de personas -de los 53 millones de
habitantes del país asiático- residían en las zonas afectadas por el cicón. La
ONU estima que 1.5 millones de birmanos están en situación de urgente
necesidad.
La población de las zonas más afectadas por Nargis, Rangún y
47 poblaciones del Delta del Irrawaddy, según el gobierno militar, acudirán a
las urnas el próximo 24 de mayo.
Los centros electorales abrieron a las 06:00 horas local
(23:30 GMT) y cerrarán a las 16:00 horas (09:30 GMT).
El régimen militar solicitó a la población la aprobación del
borrador constitucional que comenzó a redactar en 1993 y que concluyó el año
pasado sin contar con la oposición democrática.
En mensajes a través de la televisión, radio y prensa,
estableció que el verdadero patriota votará "sí", mientras que por el
otro lado intimidaba o detenía a cualquier individuo que promocionaba el
"no".
Según algunos analistas, la Junta Militar continuó adelante
con el referéndum porque teme que si hace una concesión a la comunidad
internacional habrá abierto la puerta para más demandas.
La oposición democrática encabezada por la Liga Nacional por
la Democracia (LND), de la Nobel de la Paz Aung San Suu Kyi, y las principales
organizaciones de las etnias minoritarias han rechazado el texto constitucional
por entender que legitimará la dictadura militar.
Los "padres" de la nueva Constitución reservan al
estamento castrense un cupo de escaños en el Parlamento suficiente para que se
deba contar con ellos en cualquier futura enmienda constitucional, además
concede al jefe de las Fuerzas Armadas voz en la formación del gobierno.
Los militares y sus colaboradores tampoco podrán ser
perseguidos y condenados por delitos que cometieron en el pasado.
Si gana el "sí", el gobierno ha prometido
celebrar elecciones parlamentarias en 2010. Myanmar (antes Birmania) está
gobernada por los militares desde 1962 y no celebra elecciones democráticas.
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