12:36 El Gobierno de Evo Morales ratificó
hoy su oferta de diálogo a los gobernadores al entender que el referendo
revocatorio previsto en Bolivia, no excluye esta vía y criticó que los
prefectos que ya lo rechazaron sólo buscan confrontación.
El presidente Evo Morales convocó para el próximo lunes una
reunión en La Paz con los prefectos (gobernadores) para tratar de solucionar la
crisis política que vive el país.
El Gobierno mantiene en pie su oferta, aseguró hoy a los
periodistas el portavoz de Morales, Iván Canelas, porque el diálogo es el
"mejor mecanismo" para la paz y la concertación y destacó que la
convocatoria del revocatorio no excluye ni descarta esta vía.
Varios gobernadores opositores anunciaron que no acudirán a
la cita convocada por Evo Morales, como Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija, que
impulsan un movimiento autonómico que el Gobierno boliviano rechaza por ilegal
y separatista.
En el caso de Santa Cruz, que el pasado domingo aprobó en
referendo su estatuto autonómico con un apoyo del 85 por ciento, según la
autoridad electoral de la región, su Prefectura descartó el diálogo hasta que
el Gobierno reconozca ese resultado y que se celebren las consultas en Beni,
Pando y Tarija, previstas para junio próximo.
Por su parte, el prefecto de Beni, Ernesto Suárez, aseguró
que ni él ni sus compañeros de Pando y Tarija acudirán al diálogo con Morales
si el objetivo es frenar los procesos autonómicos, según declaraciones que
publicaron hoy varios medios.
Canelas denunció que estos prefectos demuestran
"claramente" su "poca voluntad y poco interés" por resolver
los problemas del país al empeñarse en unos procesos autonómicos
"ilegales" y fuera del marco constitucional.
"No quieren diálogo, ni paz, ni concertación, quieren
seguir optando por el enfrentamiento, la confrontación y la violencia",
reprobó Canelas, quien advirtió que "será la opinión pública quien juzgue
a los prefectos".
También destacó el esfuerzo personal de Morales en abrir el
diálogo y en buscar mediadores como la Organización de Estados Americanos (OEA)
o la Iglesia, a la que ayer el presidente volvió a llamar para que ayude a
enfrentar las "injusticias del país".
Esta misma semana, miembros del Gobierno de Morales
rechazaron la mediación de la Iglesia en la crisis del país, porque su máxima
autoridad en Bolivia, el cardenal Julio Terrazas, acudió a votar el domingo en
el referendo autonomista de Santa Cruz.
La nueva oferta de diálogo de Morales se produjo ayer
jueves, horas antes de que el Senado aprobara por unanimidad una ley para
convocar un referendo revocatorio sobre el mandato del presidente Morales, el
vicepresidente Álvaro García Linera, y el de los nueve gobernadores regionales.
Fue el propio Morales quien remitió en diciembre pasado al
Congreso Nacional esta ley -cuando el país atravesaba una tensa situación por
el proceso constituyente- que quedó paralizada varios meses en el Senado.
El presidente aceptó someterse a este referendo, que su
partido (Movimiento al Socialismo, MAS) apoyó en el Senado pese a criticar a la
oposición de "oportunista" por aprobarlo ahora.
El presidente del Senado boliviano, el opositor Óscar Ortiz,
defendió hoy la oportunidad de la consulta y argumentó que las condiciones del
país no han cambiado en estos cuatro meses.
A su juicio, las únicas condiciones distintas "son las
encuestas", ya que el presidente y el MAS "están más disminuidos,
entre otras cosas, por el gravísimo deterioro político y social que estamos
sufriendo", dijo en declaraciones al canal ATB.
"Confío en que el pueblo boliviano le va a dar una
señal muy clara al presidente", indicó Ortiz, quien está convencido de que
el referendo revocatorio "certificará que el MAS no puede decidir solo el
futuro del país".
El partido de Morales, según Ortiz, "tiene que
entender que hoy más de la mitad de los bolivianos no compartimos su proyecto
político ni consideramos legal su proyecto de Constitución".
dro