12:07 Una ex funcionaria de la CIA intenta
reactivar una demanda judicial contra los colaboradores de la Casa Blanca que
según ella revelaron ilegalmente su identidad.
El año pasado, un juez federal sobreseyó la demanda de
Valerie Plame, por estimar que carecía argumentos para incoarla. Los abogados
de Plame pidieron el viernes a un tribunal federal de apelaciones que devuelvan
el caso al magistrado que la sobreseyó para que reconsidere sus méritos.
Plame y su esposo, el ex embajador Joseph Wilson, demandaron
al vicepresidente Dick Cheney; es ex secretario I. Lewis ''Scooter'' Libby; al
ex asesor político de la Casa Blanca Karl Rove y al ex secretario de Estado
adjunto Richard Armitage.
El empleo de Plame en la CIA apareció en una columna
periodística en el 2003, cuando su esposo se dedicó a criticar la guerra de
Irak. Armitage y Rove fueron la fuente original del artículo, que Plame
consideró una represalia por las críticas de Wilson.
El artículo ocasionó una larga investigación legal y el
fiscal especial Patrick Fitzgerald nunca encausó a persona alguna por la
filtración, aunque Libby fue convicto de obstrucción de la justicia y de mentir
a los investigadores.
Durante su juicio, salió a la luz que Libby y el ex
secretario de la Casa Blanca Ari Fleischer también hablaron de Plame con los
periodistas.
Plame sostiene que las filtraciones violaron sus derechos
constitucionales, pero el juez federal John D. Bates sobreseyó el caso.
Salvo Cheney, todos los demandados por Plame
abandonaron ya el gobierno.
dro