J. Jaime Hernández
El Universal
Miércoles 07 de mayo de 2008
07:11 WASHINGTON.— Con una arrolladora victoria en Carolina del Norte, Barack Obama conseguía ayer frustrar el vuelco electoral prometido por Hillary Clinton, mientras ésta salvaba la jornada con una victoria arrancada a duras penas en Indiana.En medio de una intensa jornada, Obama conseguía demostrar su capacidad de supervivencia tras dos meses de intensos ataques, mientras Clinton se quedaba muy lejos del “golpe sicológico” prometido por su campaña para cortar de una vez por todas con la marcha triunfal de su contendiente.
En una noche de gloria y festejo, Obama comparecía en Raleigh, Carolina del Norte, ante una multitud que le ovacionó a rabiar y le permitió disipar los nubarrones que se cernían sobre su campaña:
“¡Gracias Carolina del Norte. Yo también los quiero mucho!”, dijo Obama, quien ayer conseguía hacerse con un triunfo de dos dígitos impulsado por una poderosa coalición “multirracial”, principalmente, de electores blancos y afroestadounidenses, en un estado que concentra las más importantes instituciones bancarias después de Nueva York.
“Esta noche quedamos a sólo 200 delegados de la cifra necesaria (2 mil 25) para ser nominado candidato del Partido Demócrata”, dijo Obama en alusión al golpe de mano que le ha permitido hacerse con la mayor parte de los 134 delegados en juego en Carolina del Norte y con una parte proporcional de los 84 que consiguió arrebatar en Indiana.
Según el conteo provisional de CNN, Obama consolidaba su ventaja en el número de delegados con un total de mil 787, mientras Clinton le seguía los pasos con un total de mil 637.
“No olviden que esta elección no es sobre mí, ni sobre la senadora Clinton o el senador McCain. Es sobre ustedes, que están ante la oportunidad histórica de apostar por el cambio que nos haga ver la luz al final del túnel”, dijo Obama ante una multitud que dejó entrever el mosaico multirracial que hizo posible su victoria en Carolina del Norte.
Con el 70% de los votos escrutados en Carolina del Norte, Obama le llevaba a Clinton una diferencia de puntos porcentuales (42% contra 56%), mientras ésta le superaba en Indiana por sólo seis puntos (48% contra 52%) con el 82% de los precintos escrutados.
Las victorias de Clinton en Indiana y de Obama en Carolina del Norte seguirán manteniendo a ambos candidatos en la ruta de un agónico final de contienda hasta el próximo 3 de junio, cuando el calendario de las primarias marca una cita definitiva en Montana y Dakota del Norte.