12:26 El plato fuerte del VIII Festival de San Luis fue servido por el tenor mexicano Fernando de la Mora, al interpretar la ópera Die winterreise, con música de Franz Schubert y poemas de Wilhelm Muller, logrando mover los más íntimos sentimientos del público.
La pieza, presentada la víspera en el Teatro de la Paz, se estrenó en el Fórum Universal de las Culturas Monterrey 2007, y también en el Teatro de la Ciudad en la capital del país. Cuenta con la dirección escénica de Yoghi Oida y la escenografía e iluminación del maestro Alejandro Luna.
El piano de Guadalupe Parrondo y las voces de Irasema Terrazas (soprano), Rebeca Samaniego (mezzosoprano), Oscar Martínez (barítono) y Daniel Cervantes (bajo) completaron el cuadro de participantes en esta ópera que el festival en ciernes inscribe en su Ciclo de Canciones para Voz y Piano.
Die winterreise (Viaje de Invierno") es música y poesía en una de las expresiones más genuinas del romanticismo, donde los versos de Muller adquieren pase automático a la posteridad, ligados indisolublemente al nombre de Franz Schubert; Resultado? Público al borde del llanto.
Las canciones describen a un hombre, quien pierde a su amor y emprende un viaje para encontrar su muerte. El director Oida construyó una obra teatro-musical con una historia propia, adaptando las canciones y asignándoles personajes para cinco cantantes; en total son 24 los temas.
Respecto a la obra, comienza con la muerte del poeta Muller. La mujer recibe un libro con todos los poemas y sigue a su amor perdido en el "Viaje de Invierno". Las imágenes de las canciones se vuelven reales y ella conoce a diferentes personajes en el camino parece llegar muy cerca de su amor.
El transcurso del espectáculo es como en un sueño, donde el imaginario colectivo se unifica en las butacas, atestadas anoche. No es exagerado mencionar en este espacio que algunos asistentes, románticos de corazón, enamorados del amor, seguramente vieron asomar las lágrimas en sus
Desde que se tuvo la idea de llevar al escenario este extraordinario trabajo, hasta el día de su estreno en el foro regio, transcurrieron tres años. Agenda de artistas, producción, arreglos, y todos los campos creativos que se ven involucrado en un proyecto así, debieron tener un momento de incidencia.
Al término del último ensayo, y poco antes de iniciar la función, De la Mora aseguró a Notimex sentirse orgulloso de este trabajo, donde él canta 16 de las 24 piezas. "Interpretó al Muller, personaje central del montaje, un tipo melancólico, quien escribió estos poemas, un ser atemporal".
Para el cantante, la trascendencia del espectáculo descansa en los poemas y la relación como el director los coloca en la escena; del poema 3 salta al 20, regresa al 4 y brinca al 16, y así siempre.
"Esa es una buena forma de darle una nueva conexión, a la música y esos textos, con el público mexicano".
El grado de dificultad para el tenor, confió, está en coordinar movimientos corporales, canto y música. Por otro lado, de los 16 temas que él interpreta, se queda con el primero, que es una forma de entregarle al público lo que va a pasar, pero el 24 y el 23 son, realmente, "absolutamente gloriosos".
Fernando de la Mora saldrá este miércoles rumbo a Nueva York, donde dará dos conciertos. El 10 de mayo ofrecerá Las Mañanitas en la Basílica de Guadalupe y más adelante estará en Huatulco, Hermosillo y Monterrey. Más adelante estará en el Palacio de Bellas Artes en la Ciudad de México.
cvtp