11:44 El gobierno de Bolivia se prepara para enfrentar posibles actos de desobediencia civil de los partidarios de la autonomía de Santa Cruz, pues "ese parece ser el camino por el que optarán los autonomistas radicales" de ese departamento.
Así lo advirtió el ministro boliviano de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, quien en entrevista reiteró que el presidente Evo Morales rechazará los resultados del referendo que las autoridades de Santa Cruz llevarán a cabo mañana domingo.
Sin embargo, el funcionario confió en que no se produzca un escenario de violencia luego del 5 de mayo cuando Morales declare ilegal el resultado de la consulta, en la que es inminente la aprobación de la autonomía regional.
"Es tiempo de estar a favor de la racionalidad, de la recuperación de la tranquilidad, de la sensatez", dijo Quintana tras recordar que Bolivia ha enfrentado, en otros momentos históricos, problemas mucho más complejos que este.
Admitió que el país sudamericano ha estado "al filo de la navaja" y "al borde del despeñadero", pero siempre ha tenido una inteligencia colectiva para retroceder y dar un salto cualitativo, como prevé que ocurra en esta ocasión.
El ministro boliviano aclaró que "pensar que el país está al filo del precipicio no es muy correcto, es más bien una interpretación catastrofista".
En opinión de Quintana, en lugar de caer en la confrontación con quienes buscan la autonomía de Santa Cruz, el gobierno de Morales debe relanzar un referendo para la aprobación de una nueva Constitución Política del país.
De esa forma, dijo, habrá una nueva perspectiva del gobierno que permita introducir en la consulta popular otros temas que todavía son objeto de discrepancias entre la oposición y el oficialismo.
"Tenemos tiempo y la posibilidad de consulta al pueblo sobre temas que están en disputa y esperemos que el mejor antídoto contra este aparente momento catrastófico sea retornar a las urnas, en lugar de que algunos por sustentaciones facistas vuelvan a las armas".
El ministro de la Presidencia dijo que el gobierno boliviano admite que existe un conflicto entre el Estado central y las regiones, pues "no queremos desconocer el problema étnico cultural y tampoco podríamos desconocer el problema regional".
Para Quintana, esos problemas se generan precisamente por las "fallas estructurales de este Estado, las asimetrías regionales, la falta de ciudadanía y por supuesto una deformación de la gestión pública a través de esta concentración centralista".
En la entrevista, el funcionario insistió en lo que ha declarado durante la última semana: que el resultado del referendo en Santa Cruz será declarado ilegal y no obligará a nada al gobierno de Morales, pese a que se prevé que participen 936 mil bolivianos.
Por el contrario, reiteró que quienes han promovido la consulta tendrán que rendir cuentas, pues ya se iniciaron procesos judiciales por el delito de desacato contra funcionarios de Santa Cruz, quienes también podrían ser acusados de sedición, motín y asonada.
"Vamos, a través de la ley, a hacer una promoción de la cultura del orden constitucional", señaló al indicar que las autoridades regionales incurren en delitos al desconocer la decisión de la Corte Nacional Electoral que declaró inválida la consulta popular.
El desconocimiento de la Corte Departamental Electoral (CDE) a la autoridad que es la Corte Nacional Electoral y el hecho de malgastar lo recursos públicos en la Prefectura (gobernación) es un delito, recordó.
Quintana señaló que en Santa Cruz las autoridades son "juez y parte", ya que la CDE va a realizar el conteo, al tiempo que manejará el sistema y "por tanto no tiene ni siquiera un árbitro interno y entonces aquí hay un montaje de un fraude descomunal".
Adelantó que por esa y otras irregularidades serán procesados, en su debido momento, el Prefecto de Santa Cruz (gobernador) Rubén Costas, el presidente de la CDE, Mario Orlando Parada Velasco y el presidente del Comité Cívico, Branko Marinkovich.
jigh