estados@eluniversal.com.mxZIHUATANEJO, Gro.— Luego de que un turista estadounidense murió tras ser mordido por un tiburón, prestadores de servicios turísticos apoyados por la Capitanía de Puerto en Zihuatanejo emprendieron una intensa cacería de escualos, generando una inmediata protesta de ambientalistas que advirtieron sobre el peligro de extinción de esa especie.
El lunes pasado, el surfista estadounidense Adrián David Ruiz, de 25 años, originario de San Francisco, California, fue atacado por un tiburón en una zona conocida como Playa Troncones, municipio La Unión, limítrofe con Michoacán.
El hombre fue atacado cuando surfeaba a 300 metros de la costa, cerca de la Playa Troncones, por un tiburón que le causó una herida de 38 centímetros, desde la cadera hasta la rodilla.
El segundo oficial de resguardo marítimo federal de la Capitanía de Puerto en Zihuatanejo, José Ángel Lara Magaña, admitió haber dirigido en Troncones a un grupo de pescadores para “eliminar el foco rojo” que amenaza al turismo, con saldo de 11 tiburones muertos en una sola jornada.
Lara Magaña consideró que entre los 11 escualos muertos y que fueron colgados en el muelle de Zihuatanejo, estaría el que atacó al turista estadounidense. Según el oficial, también mataron un tiburón de 220 kilogramos al que no pudieron trasladar.
En la matanza participaron prestadores de servicios turísticos de los municipios de Zihuatanejo-Ixtapa y La Unión, y utilizaron la embarcación denominada La Cobija.
Los 11 tiburones exhibidos como trofeos en el malecón, fueron destazados ante lugareños y turistas para luego trasladar los restos en una camioneta oficial de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes al apostadero naval de Zihuatanejo.
Fuentes de la Capitanía de Puerto dijeron que en la captura de los escualos participaron autoridades locales, estatales y federales y que la cacería continuará hasta eliminar el peligro y el temor de los visitantes durante el puente del 1 al 5 de mayo.
La Playa de Troncones, 30 kilómetros al noroeste del Zihuatanejo, “está infestada con cientos de tiburones” y las autoridades locales “estaban desesperadas porque eso ahuyenta a los visitantes”, dijo un funcionario local.
En peligro de extinción
Las organizaciones ambientalistas Costasalvaje, SOS Bahía de Zihuatanejo y la Sociedad Protectora de Animales Helene Krebs Posé exigieron detener la matanza porque muchas de esas especies están en peligro de extinción.
En un boletín conjunto, las organizaciones indicaron que la masiva captura de escualos no se justifica como un intento para mantener el turismo en la zona y acusaron al gobierno mexicano que lejos de proteger a las especies marinas, alienta su depredación como en el caso del tiburón.
“El operativo de cacería de tiburones lo coordina la Secretaría de Comunicaciones y Transportes federal, a través de la Capitanía del Puerto de Zihuatanejo, violentando con ello la Norma Oficial Mexicana NOM-029, que protege a diversas especies de tiburones y otras como las rayas gigantes que se encuentran en grave peligro de extinción”, añadieron.
Según Fay Crevoshay, directora de Costasalvaje, organización con sede en San Diego, California, dijo que se están matando 100 millones de tiburones en los mares del mundo y acabando con esa especie cuya importancia en los océanos es vital para el equilibrio ecológico.
Enrique Rodríguez Krebs, presidente de la Sociedad Protectora de Animales Helene Krebs Posé, consideró que la pesca masiva de escualos no es lo adecuado. “Es algo azaroso y mientras van a sacrificar muchos animales que nada tienen qué ver”, dijo.
Luego de protestar por “la irracional” matanza de tiburones, a la que ahora se suman instancias del gobierno federal, Costasalvaje exigió que “sean retirados de manera inmediata las artes de pesca como palangres —líneas con anzuelos— en los que además podrían morir otras especies en peligro de extinción como las tortugas marinas, delfines y rayas”.
Natalia Parra, representante de Costasalvaje, dijo que en lugar de poner advertencias en la playa, las autoridades han colocado palangres 200 metros mar adentro, en los que han caído tiburones de la especies chato y volador, y agregó que “es muy raro” que haya escualos en la zona, por lo que consideró que solo se trata de “una migración temporal”.