15:04 Expertos alemanes han corregido a la baja la valoración del arte precolombino procedente de España que ha sido incautado en Múnich y que reclaman varios países latinoamericanos, al tiempo que advierten que parte de las piezas de la colección no son originales.
Los cien millones de dólares -69 millones de euros- que se han barajado para las mil 100 piezas halladas es "más bien el precio deseado por un coleccionista" que su valor real, argumenta el catedrático de Arte Antiguo Americano de la Universidad de Bonn, Nikolai Grube, en la edición de este viernes del Süddeutsche Zeitung.
Según sus cálculos, el valor real de las piezas sería de unos 10 a 11 millones de euros, ya que al menos 50% de lo incautado no es auténtico, como ya advirtieron él mismo y otros expertos alemanes cuando se expuso la colección en 1997.
Las piezas fueron incautadas por las autoridades bávaras esta semana y corresponden a las expuestas hace más de diez años en Santiago de Compostela en la muestra ""La cultura en el tiempo de la América prehispánica".
El coleccionista costarricense Leonardo Patterson, de 66 años, aseguró por entonces ser su propietario, pese a las reclamaciones presentadas por varios países latinoamericanos, que afirman salieron ilegalmente de allí.
La colección quedó almacenada desde entonces en Santiago, hasta que "reapareció" esta semana en Múnich, tras localizar la policía bávara esas piezas en un camión de mudanzas procedente de España atendiendo a una orden de búsqueda internacional.
Baviera se ha comprometido a devolverlas, siempre que se esclarezca su legítima propiedad, ya que las reclaman tanto Guatemala, Perú, México, Honduras y El Salvador, entre otros países, como el propio Patterson.
Por parte de la Policía de lo Criminal de Baviera (LKA) se ha advertido que no hay hasta ahora pruebas de que Patterson las robara -como pretenden los países reclamantes-.
El profesor Grube parte de la base, en cambio, de que las piezas originales son arte robado y recuerda que tales casos de expoliación son lamentablemente frecuentes en muchos países, también en Latinoamérica.
El catedrático afirma, por otro lado, que ni siquiera está clara su procedencia, puesto que, por ejemplo, las piezas de arte maya podrían ser originarias tanto de Guatemala como de México, Belice o Honduras.
Los misterios en torno a la colección Patterson siguen, pese a la localización de las obras y la propia LKA considera que esclarecer estos pormenores y restituir las piezas a su legítimo propietario puede llevar su tiempo -o incluso años, según Süddeutsche Zeitung, que apunta como precedente un caso similar de arte chipriota-.
mvc