08:11 Al tiempo que la campaña presidencial sigue su doloroso, costoso curso hacia las convenciones de nominación, republicanos y demócratas han llegado a una rara coincidencia sobre la situación de la contienda: Hillary Clinton está en problemas.
Lo mismo Barack Obama.
Lo mismo John McCain.
Y también los partidos demócrata y republicano, que enfrentan ambos electorados divididos que podrían optar por el contrario o quedarse en casa para manifestar su disgusto en noviembre, entregándole una victoria por ausencia al rival.
Los republicanos se están deleitando con la muy pública --y a veces personal-- batalla entre Obama y Clinton. Ahora dicen que Obama luce como un objetivo cada vez más apetecible, herido por los ataques contra su patriotismo y su relación con un pastor de discurso incendiario.
Pero aunque McCain está viajando felizmente por el país, el partido republicano enfrenta sus propios problemas. Su recaudación de fondos ha sido escasa, muchos veteranos congresistas se están retirando y numerosos analistas pronostican que perderán lugares en ambas cámaras.
Además, las divisiones ideológicas dentro del partido han impedido que éste se una tras la candidatura de McCain, lo que ha despertado preocupaciones de que no tendrán control ni del ejecutivo ni del legislativo después de noviembre.
En total, 27 representantes y seis senadores republicanos se retirarán este año, dando a los demócratas una buena oportunidad en distritos que antes eran indisputablemente republicanos.
También tendrán ventaja en cuestiones monetarias. Hasta el momento, el Comité de Campañas Demócratas al Congreso ha recaudado 87 millones de dólares para ayudar a sus candidatos, comparado con 65 mdd de su contraparte republicana. En lo que se refiere al Senado, las sumas son de 72 mdd contra 39 mdd.
A su vez, los demócratas están ansiosos por resolver la contienda, aunque muchos consideran que la extensa temporada de primarias tiene beneficios: el partido ha registrado millones de demócratas nuevos, incluyendo 500 mil en Pennsylvania, Indiana y Carolina del Norte, indicó la vocera del Comité Nacional Demócrata, Stacie Paxton.
Esos nuevos electores, que de acuerdo con Paxton probablemente saldrán a votar en noviembre sea quien sea el abanderado demócrata, podrían marcar la diferencia en estados fuertemente disputados.
“El interés no perjudica. La emoción no perjudica”, señaló el representante Michael Capuano, partidario de Obama.
Pero si la contienda no se resuelve pronto, el partido y los candidatos podrían sufrir, señaló. “Mientras más dure, más alto es el riesgo”, indicó Capuano. “Pero no creo que hayamos llegado ahí todavía”.
(*)Susan Milligan / Traducción: Gregorio Narváez.