11:55 La revista Time presenta en su número que saldrá a la venta el próximo 5 de mayo la portada con un rostro mitad Hillary Clinton y mitad Barack Obama en el que se observa la frase “There can only be one”, que se traduce como “Sólo puede ser uno”, mientras que su artículo principal precisa que los demócratas se encogen.
Se explica cómo antes de las elecciones primarias en el estado de Pensilvania Bill Clinton comentó que “esta elección era demasiado grande para ser pequeña, en donde lo importante era ganar al gobierno de George Bush.
Precisa que si bien Hillary Clinton ganó una victoria convincente en Pensilvania, esto vino con un costo significativo a la reputación de la familia Clinton y al partido demócrata, pues el triunfo de Hillary se debió en gran medida a que su campaña fue “un asalto sobre los defectos de carácter de Obama. Por su parte, la candidata tuvo que hacer frente a un escándalo que revivieron los medios, al difundir imágenes de un viaje a Bosnia, en 1996.
Pero esto no es nada comparado con el daño hecho a Obama, pues en el las seis semanas previas a estas elecciones primarias, los americanos aprendieron que él era un miembro de una iglesia cuyo pastor dio sermones enfadados, antiamericanos, que él era "amistoso" con un terrorista americano que había bombardeado edificios durante la guerra de Vietnam y que pareció considerar algunas prácticas de la clase trabajadora en EU, como el boliche, la caza o el comer alimentos chatarra, casi como para estudio antropológico.
El artículo relacionado se pregunta cómo terminará esto y argumenta que luego de que un pequeño grupo de “agentes secretos demócratas” conservó la asignación proporcional de delegados primarios en su partido, la posibilidad de una larga marcha de “la muerte” rumbo a la Convención es muy grande, aunque “no hay ningún mapa de carretera que diga hacia dónde la va la Convención”.
Los escenarios son: Clinton pierde Indiana el 6 de mayo. Si esto ocurre la carrera será más difícil para Hillary.
En un segundo escenario es que los líderes de los partidos terminen con la elección en junio, haciendo públicas sus presencias por cualquier de los dos candidatos, esto a pesar de que aún quedan por delante algunas primarias.
El tercer escenario es llegar a la batalla de Denver, en donde por primera ocasión desde 1972 los Demócratas podrían llegar a su convención sin tener un candidato.
amr