11:22 El cineasta Guy Ritchie, marido de la cantante estadounidense Madonna, aborda en su nueva película, RocknRolla, un conflicto entre criminales británicos y gángsters rusos en torno a una operación inmobiliaria.
"Es una historia de cómo un par de nativos, por llamarlos de algún modo, se embarcan en un trato inmobiliario que al final se tuerce", explica el realizador británico, de 39 años.
En declaraciones a la revista cinematográfica Empire, Ritchie se queja de los precios exorbitantes que ha alcanzado la propiedad inmobiliaria en Londres.
"Los nativos se ven perjudicados porque llegó gente con muchísimo dinero que, si algo se le antojaba, lo compraba y de paso se hacía aún más rica", critica el director de Snatch: Cerdos y diamantes.
"Tuve la idea de la película al leer tantos artículos sobre cómo ha cambiado Londres en los últimos veinte años y cómo la presentan ahora como una nueva Nueva York", explica.
Londres "ha cambiado tanto culturalmente y hay tanto dinero circulando aquí ahora, sobre todo el de los oligarcas rusos, que había que hacer una película", agrega.
Según Ritchie, los oligarcas tienen "una forma excepcional de hacer negocio, no regatean nunca... pagan el doble por todo. Si se ofrece por 500 millones, pagan mil millones".
Comentando la entrevista, el diario Evening Standard se asombra hoy de que quien se queje de los precios en Londres sea precisamente el marido de Madonna.
El periódico recuerda que la pareja tiene seis propiedades en el centro de Londres, incluida una valorada en 7.5 millones de euros y otra en 4.5 millones, además de una finca en el condado de Wiltshire que ambos compraron 11.3 millones de euros.
mzr