00:10 Hillary Clinton prometió seguir adelante en la campaña electoral tras la victoria alcanzada en Pensilvania, porque "los americanos no se rinden y merecen un presidente que tampoco se rinda".
En su opinión, Pensilvania ha demostrado que "la marea se está volcando" en su favor y destacó: "Soy el tipo de persona que no se rinde ante la adversidad" y "pueden contar conmigo cada día, cuando esté en la Casa Blanca".
La senadora por Nueva York mantuvo en Pensilvania la tónica de ganar en los grandes estados del país, como California y Nueva York, mientras Barack Obama se ha caracterizado por sus victorias en estados más pequeños.
En su discurso de esta noche, ante un grupo de exaltados seguidores, Hillary compareció acompañada por su esposo Bill y su hija Chelsea Clinton, así como por su madre, y reiteró que los retos que afronta Estados Unidos son muy grandes y, por eso se necesita "un presidente que lidere desde el primer día".
Aseguró que el próximo presidente debe de dirigir la economía pensando en las familias de clase media y agradeció a Pensilvania por haber decidido que ella pueda ser "ese comandante en Jefe".
"Hoy más que nunca necesito su ayuda para seguir esta travesía", dijo a sus seguidores.
Porque "el futuro de esta campaña está en sus manos".
Hillary, quien pasó largas temporadas en este estado durante su infancia, subrayó que esta victoria es "algo muy personal" para ella y se comprometió a librar una dura batalla en favor de la clase media del país.
Haciendo referencia a la dura campaña librada con Obama en este estado, Hillary dijo que el senador por Illinois "ha gastado tres veces más" que ella para echarla de "la contienda", pero aseguró que gracias a sus seguidores no lo va a conseguir.
"Puedo tropezar y caer, pero con su ayuda me pondré de pie", subrayó la senadora antes de concluir: "Retomaremos la Casa Blanca y retomaremos este país".
fml