17:37 La propuesta de reforma energética, de aprobarse, beneficiaría directamente al presidente Felipe Calderón, afirma Salvador García Soto, columnista de ELUNIVERSAL.
Y en costos políticos, el presidente Felipe Calderón gana al asumir la paternidad de una reforma controvertida, pues ni ”Carlos Salinas se atrevió” a hacerlo. Aunque García Soto ubica como aliado del gobierno federal al Partido Revolucionario Institucional (PRI).
En contraparte, el periodista posiciona a Andrés Manuel López Obrador y al Partido de la Revolución Democrática (PRD) como los actores que podrían perder ante la opnión pública, en primera por el debilitamiento tras la crisis electoral interna y luego, por la radicalización del discurso.
El mayor avance que el periodista nota en la transformación a Pemex es la autonomía —aunque gradual— y el cambio de régimen a la paraestatal, pues “siempre ha sido la gran caja de las finanzas públicas”, situación que la ha llevado a la crisis que vive.
Para el columnista, el beneficio se complementa con la apertura de posibilidades para la paraestatal, como “el régimen para el sistema de licitaciones y la implementación de órganos propios que traten de abatir la corrupción. Aunque se queda corto en ese aspecto, pues debería limitar los abusos del sindicato petrolero”.
El especialista señala a los bonos ciudadanos — títulos de venta de la empresa que costarán 100 pesos— como “la zanahoria”, el detalle atenuante o la compensación para la población, que siempre concebía a Petróleos Mexicanos como suya, pero sin ver los beneficios.
García Soto advierte que “se debe cuidar a detalle el tema de la inversión privada en la refinación”, pues sólo será una reforma benéfica “si el control está siempre en manos de Pemex”.
cgb