18:06 La reforma energética va a pasar, según los cálculos políticos de Ricardo Alemán, columnista de EL UNIVERSAL, y de ser así, Andrés Manuel López Obrador quedará “a la orilla del precipicio”, mientras que el presidente Felipe Calderón y el Partido de la Revolución Institucional (PRI) subirán sus créditos.
La reforma termina por evidenciar al Partido de la Revolución Democrática (PRD) como autorrelegado, “en un error muy grave de la izquierda”.
En palabras de Alemán, muestra un retroceso y un gesto contradictorio.
En el Congreso, el Sol Azteca se aparta del tema de la nación, la reestructuración a Pemex, pero elige “la vía callejera” con las adelitas vestidas de blanco, buscando una provocación.
El resultado para Acción Nacional (PAN), el PRI y Calderón es a favor; mientras que la oposición, evidencia su falta de negociación, asevera Ricardo Alemán.
El gran acierto, de acuerdo con el especialista forjado en el análisis político desde hace más de 10 años, es no haber reformado el Artículo 27 constitucional, pues de inmediato “se estaría designando a Andrés Manuel como el candidato presidencial por excelencia”.
Tal artículo se refiere a la propiedad exclusiva de la nación de los recursos energéticos, los yacimientos, el petróleo ubicados en la Plataforma Continental de México.
En términos de opinión pública, la reforma gana adeptos, “al llamarle de otra manera a términos que ya existían y esclarecer acciones que ya se hacían, pero que no se decían”, según Alemán.
Puso por ejemplo el término “socialización”, en vez de “privatización”, pues al darle a cada ciudadano el “bono simbólico” de 100 pesos como efecto de su participación en Petróleos Mexicanos genera simpatía, pues se está haciendo socio a la población.
De igual forma, calificó como positiva la transparencia a la que la inversión privada se tendrá que someter.
Pero también hay otro perdedor, un hombre cercano al presidente “el cadáver político”, asevera el columnista: Juan Camilo Mouriño. A pesar de que Calderón intentó incorporarlo al tema como interlocutor con ciertos actores políticos.
A pesar de que la campaña mediática de propaganda que sugería la exploración de las aguas profundas para extraer petróleo, el “tesoro”, no funcionó políticamente, “sí lo hizo en términos mercadológicos”.
Sobre todo de opinión pública, pues terminó cumpliendo su cometido: introducir el tema en la agenda nacional, expuso Alemán.
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