18:15 El PRI se ubicó –en el marco del debate de la reforma energética- por encima de “la urgencia de la derecha” para forzar, con “diagnósticos catastrofistas”, decisiones antihistóricas que enajenan el patrimonio de la nación, y de la manipulación mesiánica, electorera y estridente de otros sectores de la oposición política del país.
Este sábado, Beatriz Paredes, lideresa del priismo nacional, dejó claro que el gobierno del presidente Felipe Calderón no debe eludir su responsabilidad y presentar la iniciativa en la materia y que sus legisladores actuarán con patriotismo, valor y energía en defensa de los intereses de los mexicanos.
“En materia energética (el PRI) se pronuncia contra cualquier intento de privatización del patrimonio de los mexicanos y reconoce que es necesario revisar y transparentar las formas y los medios a través de los cuales se administra”, estableció Paredes.
Y asentó que al presidente Calderón le debe quedar claro que el PRI está unido, que desde la directiva nacional hay coordinación y respeto a la fuerza de sus diputados, senadores y gobernadores, que no se ejerce un liderazgo mesiánico, iluminado ni autoritario.
En el marco del Consejo Político Nacional priista, que se desarrolló hoy en este centro económico del Golfo y al que asistieron 12 gobernadores, los líderes camerales y más de mil consejeros nacionales del PRI, la dirigente partidista esbozó el contenido que, consideró, debe tener cualquier modificación a legislación energética.
Comentó que es imprescindible otorgar a Pemex autonomía en relación al Presupuesto de Egresos de la Federación, pues sus ingresos no pueden “ser la caja chica que sustituye la ineficacia en la captación de recursos del gobierno federal”.
Indicó que el petróleo debe impulsar el desarrollo del país pero sin el debilitamiento de Pemex; “no debemos y tenemos que matar a la gallina de los huevos de oro”.
Dijo que debe haber una política integral de largo plazo que preserve la soberanía energética al tiempo de coordinarse con finanzas públicas, cadenas productivas, uso del suelo y agua, desarrollo del campo, y preservación del medioambiente.
Aclaró que este debate nacional viene de lustros atrás y que siempre se pretende polarizar o arrinconar el análisis con posiciones extremistas: “El PRI está por encima de la urgencia de la derecha por forzar, a través de diagnósticos catastrofistas, decisiones antihistóricas que enajenan el patrimonio de la nación.
“También por encima de la invención de molinos de viento para manipular la vocación nacionalista de nuestro pueblo, reivindicando mesiánicamente lo que las fuerzas políticas progresistas y consistentes defendemos con firmeza y responsabilidad política sin necesidad de estridencia ni demagogia electorera”, concluyó.
gdh