13:00 Empresarios restauranteros de la Ciudad de México temen que con la entrada en vigor de la Ley de Protección a la Salud de los No Fumadores en el Distrito Federal, conocida como Ley antitabaco, se desate una ola de extorsiones perpetradas incluso por los mismos comensales.
En entrevista el ex diputado federal y ahora empresario Marco Rascón, propietario de los restaurantes "Peces", ubicados en las colonias Roma y San Ángel, reveló que las multas de hasta cien mil pesos que contempla la nueva disposición ha despertado el temor de abusos entre los propietarios.
Indicó que "todo mundo sabe que cuando las multas son altas la extorsión se fomenta, y aquí se le ha dado alas a la corrupción", y aseguró que esta preocupación es compartida por los integrantes de la organización Gastrónomos Unidos por la Libertad y el Arte (GULA).
En ese sentido, citó a los empresarios Tito Briz, dueño del restaurante "El Cardenal"; Roberto González, de la "Fonda San Angel"; Mohammed Mazeh, de "El Andaluz"; Agustín Arroyo, de "El Mesón del Cid"; Osvaldo Caldú, de "El Asado Argentino", entre otros.
Ellos, resaltó, consideran que con la ley antitabaco se abre un abanico de posibilidades para la extorsión, cuyos autores podrían ser las autoridades, los equipos de inspección, la policía, o incluso los mismos comensales.
Puso como ejemplo el caso de dos parejas, previamente coludidas, que acuden a un restaurante supuestamente a comer, pero una de ellas fuma mientras la otra se hace la ofendida, y reclama y amenaza al dueño del restaurante con denunciar el hecho a las autoridades por permitir esa supuesta conducta.
"Tenemos que la multa es de cien mil pesos para el establecimiento y cinco mil para el comensal, pero si de ese tamaño es la multa el supuesto agraviado dice que con 30 mil pesos a lo mejor ya no hace la denuncia y que incluso, te hace un favor", refirió.
Recordó que extorsiones de este tipo serían similares a las que tuvieron lugar el año pasado, cuando mujeres coludidas con policías, simulaban ser "tocadas" por pasajeros del Metro y luego pedían dinero a cambio de no denunciarlos.
Aunque admitió que todavía no hay caso alguno de extorsión en el contexto de la ley antitabaco, advirtió que los integrantes de la GULA estarán atentos para detectar abusos en sus establecimientos.
"Vamos a estar muy atentos para monitorear esto, pero sí es una preocupación que nosotros consideramos que puede generalizarse en cualquier establecimiento, restaurante o bar, y presentaremos las denuncias que correspondan", subrayó.
En un recorrido en restaurantes y bares del área turística de la Zona Rosa, donde los propietarios y gerentes confirmaron que también hay cierto temor ante estos abusos, producto de las elevadas multas que se impondrán.
A su vez, Claudio Correia, propietario del restaurante "El Churrasco", ubicado en el número 164 de la calle de Londres, consideró que el problema en este caso no es la ley antitabaco como tal, sino quienes la aplican y pueden incurrir en fraudes.
"Tristemente la misma gente que saca la ley luego trata de obtener un beneficio", por lo que, dijo, habrá muchos problemas en ese aspecto, "no me ha tocado la experiencia pero sí veo la mala intención de la gente en querer sacar raja de todo esto y las multas son gigantes".
El empresario manifestó su preocupación por el nulo contacto que han tenido las autoridades para explicar a detalle a cada uno de los negocios las disposiciones y aplicación de la Ley de Protección a la Salud de No Fumadores.
"Todo lo que he oído de la ley realmente ha sido a través de los periódicos, ni siquiera la Asociación de Comerciantes o la delegación me han mandado algún informe de lo que está pasando", por lo que, insistió, hace falta más difusión.
Autoridades de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) confirmaron que, hasta el momento, no se han presentado denuncias formales por extorsiones de este tipo.
No obstante, el jefe general de la Policía Judicial, Miguel Amelio Hernández, invitó a los empresarios restauranteros a denunciar cualquier abuso o tentativa de ello ante el Ministerio Público para que se le pueda dar seguimiento.
Por su parte, el titular de la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal (SSP-DF), Joel Ortega Cuevas, precisó a través de su chat con la ciudadanía que la policía capitalina no puede entrar con frecuencia al interior de los restaurantes para evitar que esto suceda, ya que son propiedad privada.
No obstante, sostuvo que la dependencia a su cargo dará respuesta oportuna a las anomalías que se presenten, siempre y cuando los agraviados denuncien con prontitud y los hechos ocurran en flagrancia.
"Estaremos atentos contra los abusivos. Está la línea 066 para cualquier denuncia y en particular creo que será cuestión de tiempo para que la gente le caiga el veinte, de que estas medidas son en beneficio de su salud", aseguró.
Reconoció que donde podría haber problemas es en antros y bares, donde la gente alcoholizada podría "ponerse impertinentes", por lo que, aseguró, se incrementará el patrullaje en estas zonas, sobre todo los fines de semana.
mvc