francisco.gomez@eluniversal.com.mxUn documento de la SSP-DF revela que al menos hay cinco elementos contundentes que demuestran que detrás del fallido atentado contra el jefe Pegaso, Julio César Sánchez Amaya, ahora con el denominativo Júpiter, está el cártel de Sinaloa.
En un expediente al que tuvo acceso este diario, autoridades del DF detallan una serie de hechos.
El primer eslabón es la captura de tres policías en la delegación Tlalpan, a quienes se les aseguró arsenal y chalecos con la leyenda FEDA (Fuerzas Especiales de Arturo Beltrán).
Después, en distintos operativos, fueron detenidos 21 sujetos, siete de ellos dos días antes del bombazo. A éstos se les decomisaron también arsenales y chalecos con las mismas siglas; se supo que algunos eran del grupo que lidera El Chapo Guzmán.
La credencial de elector de uno de ellos tiene la dirección de un domicilio cateado por federales.
Además, los arraigados tras el fallido atentado declararon proveer de armas al cártel de Sinaloa.