11:38 El gobernador de Nuevo México, Bill Richardson, defendió hoy su apoyo al aspirante presidencial Barack Obama, a pesar de que un ex asesor de Bill Clinton lo comparó con Judas por su supuesta traición a la esposa del ex presidente.
"No me voy a meter a las cañerías", dijo Richardson a la cadena CBS. Tengo una larga asociación con los Clinton. Fueron buenos conmigo. Fui bueno con ello. Serví honorablemente en su gabinete", respondió el político mexicano estadunidense.
"Pero esto no es un asunto de vínculos o lealtades personales", remató Richardson, quien luego de ser legislador fue designado por Clinton como representante de Estados Unidos en Naciones Unidas y como secretario de Energía.
Richardson evitó asimismo debatir con James Carville, el ex asesor estrella de Bill Clinton, quien sugirió el fin de semana que Richardson fue un Judas que "se vendió por 30 monedas de plata", una aparente alusión a que recibió algún ofrecimiento política de Obama
Pero en una entrevista separada con CNN este lunes, Richardson negó haber recibido algún tipo de canje de favores, ni de una oferta para ser su compañero vicepresidencial. "No hubo ofertas de ninguna posición o algún boleto en la campaña, nada", dijo.
Richardson dejó en claro que había sido contactado por mucho tiempo tanto por Obama como por Hillary y Bill Clinton para obtener su apoyo, y sostuvo que no fue una decisión fácil respaldar a Obama.
Pero el gobernador ha insistido en que se disgustó por el hecho de que algunos miembros de la campaña de Clinton tienen la noción de que sólo ellos se merecen la presidencia.
Expertos señalaron no obstante que si bien Richardson no dio su apoyo a los Clinton, el respaldo a Obama fue hecho después de que ha habían ocurrido las elecciones primarias en estados como amplias proporciones de hispanos, como California y Texas.
Su respaldo a Obama hubiera tenido un mayor peso de haber sido anunciado antes de esas primarias, según analistas.
Richardson, uno de los 796 súper delegados del Partido Demócrata, ha señalado que su partido no puede darse el lujo de definir la candidatura presidencial hasta la Convención Nacional de Denver porque seria una ventaja para el nominado Republicano John McCain.
En su opinión, el nominado Demócrata deber ser aquella persona con el mayor número de delegados comprometidos y con el mayor voto popular después de la última de las elecciones primarias el 7 de junio en Puerto Rico.
Obama tiene hasta el momento la mayoría del voto popular, además de mil 621 de los dos mil 025 delegados para asegurar la nominación demócrata, de los cuales 208 son súper delegados, mientras que Clinton acumula mil 479 delegados de los que 237 son súper delegados.
jigh