19:02 Los familiares de los mexicanos fallecidos durante el ataque del Ejército colombiano a un campamento de las FARC en territorio ecuatoriano, advirtieron que a penas empieza su lucha contra el crimen de Estado que cometió el presidente colombiano, Alvaro Uribe.
No obstante, denunciaron en conferencia de prensa, luego de llegar a la ciudad de México con las cenizas de los jóvenes, que el gobierno de México no ha querido tener ningún compromiso de apoyo hacia ellos.
En el encuentro con los medios, estuvieron presentes la madre de Verónica Velásquez, Ana María Ramírez, los padres de Juan González del Castillo, Rita y Alvaro, así como el padre de Fernando Franco, Marcelo Franco.
Los familiares confiaron en que el gobierno de Felipe Calderón se pronuncie de manera oficial condenando el asesinato de los jóvenes y de las lesiones sufridas por Lucía Andre Morett Álvarez .
Los padres enviaron de manera oficial esta solicitud al gobierno mexicano a través de la embajada de México en Ecuador.
En el texto subrayan que es una obligación del estado mexicano respetar y hacer respetar el derecho a la vida.
Los familiares de los jóvenes argumentaron que México tendría que pronunciarse a su favor porque Colombia ha reconocido públicamente la violación a la soberanía de Ecuador.
Reiteraron que recurrirán a instancias internacionales de ser necesario para que el asesinato de los mexicanos no quede impune y se castigue a los culpables.
Una hora antes a su arribo al aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, amigos y otros familiares esperaban a los padres de los estudiantes de la UNAM, algunos vestidos de Blanco como símbolo de paz y otros de negro por el luto que les guardan a los fallecidos.
El director de la Facultad de Filosofía y Letras, Ambrosio Velasco, estuvo presente en el AICM a donde acudió para expresar su respaldo a los familiares de los universitarios involucrados en este incidente.
Rechazó que la facultadad que dirige sea un semillero de guerrillero o que exista una relación con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
"No hay una sola prueba de ninguna fuente que indique que nuestros familiares eran guerrilleros o terroristas", señaló Javier Velásquez, hermano de Verónica.