00:16 Alejandro Encinas se alzó con el triunfo en la contienda interna del por la dirigencia nacional del PRD, en medio de un proceso plagado de denuncias, conatos de violencia, uso de armas de fuego, compra de votos, acarreo de electores, participación de priístas, intento de relleno de urnas, padrones rasurados y la supuesta intervención en el proceso de gobiernos estatales gobernados por el PRD.
Encinas obtuvo la ventaja, de acuerdo con las encuestas de salida elaboradas por las empresas Consulta Mitofsky e Instituto de Mercadotecnia y Opinión (IMO).
La primera arrojó un 49.4% de ventaja para Encinas y 44.6% de Encinas. La segunda dio una ventaja de 50.7% para Encinas y 42.3% para Jesús Ortega.
El próximo miércoles, la Comisión Técnica Electoral dará a conocer los resultados preeliminares del resto de los estados.
En su primera conferencia de prensa, luego de obtener el triunfo, Alejandro Encinas aseguró que ganó de manera limpia y convocó a todos los militantes a sumar esfuerzos y superar la división.
Dijo que en el PRD “todos tenemos cabida y una tarea qué cumplir”.
Sin embargo, advirtió que el domingo la militancia también votó por la definición de una línea política.
Anunció que su primera tarea será convocar y participar activamente en la convención del 18 de marzo, en defensa del petróleo”.
En este sentido, reiteró que el PRD será la columna vertebral de la Convención Nacional Democrática, del Frente Amplio Progresista y del gobierno Legítimo que encabeza Andrés Manuel López Obrador.
“En el PRD no cabrán las dudas ni las ambigüedades, representamos un proyecto alternativo ante la derecha”. En su discurso, no hizo ningún llamado a la reconciliación a Jesús Ortega.
Durante toda la jornada, el Comité Técnico Electoral del PRD declinó dar el porcentaje de participación, pero en torno de las 21:00 horas declaró “legal” el proceso, al haberse instalado más del 90% de urnas en todo el país.
Según éste órgano, se instalaron 4 mil 600 de las 4 mil 976 casillas totales. Hubo “problemas” con la instalación de 376 y las situaciones de violencia “fueron muy limitadas”, dijo Arturo Núñez.
Los estados donde se registraron mayores anomalías son Oaxaca, Veracruz y parte del Estado de México.
En el primero de ellos, el comisionado Edmundo Cancino denunció que el gobernador Ulises Ruiz Ortiz estuvo tras los grupos que impidieron instalar casillas.
En Veracruz simpatizantes de Encinas denunciaron que un grupo de seis personas armadas con pistolas robaron la paquetería y las urnas en el municipio de Tres Valles.
También fueron quemadas urnas en Mizantla y Poza Rica, y hubo conatos de riña en otros 10 municipios de dicho estado.
En el Estado de México, los principales incidentes se registraron en Ecatepec, Tlalnepantla, Chalco y Metepec por el retraso en la instalación de urnas, ya que muchos envíos de la paquetería venían equivocados.
En Ecatepec se denunció el hallazgo de una bodega, en la calle San Rafael 295, colonia Ampliación Villada, donde presuntamente había despensas para la compra del voto a favor de la planilla de Nueva Izquierda, En Metepec, existe el riesgo de que los comicios sean anulados ya que las casillas se instalaron hasta las 14:00 horas.
Los principales hechos de violencia se registraron en Oaxaca, donde fueron quemadas 30 casillas en Tuxtepec, así como en Ciudad del Carmen, Campeche, donde un joven recibió un rozón de bala en la oreja.
En Chiapas se quemaron boletas en Rincón Chamula, municipio de Pueblo Nuevo, y se "perdió" otra en Palenque. En Campeche, perredistas armados afines a Encinas golpearon al encargado de una casilla en Ciudad del Carmen y se llevaron la paquetería electoral.
En Querétaro aparecieron boletas "piratas" y en San Luis Potosí se encontró paquetería electoral abierta y boletas usadas.
Sobre la quema de paquetes en Oaxaca, se menciona a grupos vinculados con el senador Salomón Jara como los autores materiales de la agresión y al legislador como el autor intelectual, lo que podría significar el inicio de proceso de expulsión.
También se informó que jóvenes de la Coalición Obrera Campesina Estudiantil del Istmo, afines a Encinas y que fueron excluidos del padrón, destrozaron 13 urnas en Juchitán y arrojaron 13 mil boletas a la calle, además hubo robo de urnas en al menos dos municipios del istmo.
Alejandro Encinas, denunció desde temprano el rasuramiento del padrón ya que hubo, dijo, “una falta importante de compañeros acreditados en las listas nominales”. Según sus datos, hubo irregularidades en 16 estados, incluido el Distrito Federal.
También acusó al equipo de Jesús Ortega de “filtrar” datos de supuestos sondeos donde dicen que van ganando.
El comisionado Edmundo Cancino advirtió por la noche que no habrá perdón para aquellos perredistas” que hayan participado en actos ilegales y por tanto se les iniciará proceso de expulsión en cuanto se confirme con pruebas los hechos.
Indicó que se detectó robo de cerca de 60 urnas, principalmente en los estados de Veracruz y Tabasco; problemas técnicos en la entrega de papelería en Metepec, Naucalpan y Ecatepec, estado de México. También las entidades donde más reportes de entrega de despensa se registraron fueron Chiapas y el Estado de México.
La imprenta donde se elaboró el material electoral –Gamma S.A. de C.V.- se encuentra bajo investigación judicial por el robo de mil boletas.
Varios encargados de resguardar las papeletas podrían ser sujetos de proceso penal y de expulsión del PRD.
El propio presidente del Comité Técnico Electoral (CTE), Arturo Núñez Jiménez, admitió que hubo denuncias de voto corporativo y manipulación de programas sociales en algunas entidades, pero no dijo cuáles.
fml