08:24 Más de 200 rebeldes fueron sometidos a "consejos de guerra" por supuesta infiltración en las FARC y ejecutados por orden de "Iván Ríos" , muerto la semana pasada a manos de su presunto jefe de seguridad, publicó hoy el diario colombiano El Tiempo.
Los casos están detallados en archivos de la computadora personal del jefe guerrillero, indicó el diario y señaló que "cada reporte de sus consejos de guerra tenía el nombre del procesado y datos sobre el 'juez' designado por los guerrilleros, el 'secretario' y los 'jurados'".
La publicación destacó que al "final se reportan las votaciones, que casi siempre terminaban en condena".
Las ejecuciones se registraron, al parecer, de 2005 a 2007, y las víctimas fueron subalternos de "Iván Ríos" en los frentes del llamado Bloque Noroccidental o "José María Córdova", del que era comandante el jefe rebelde asesinado.
El diario dijo que la "mayoría de los juicios habla de infiltración", tanto de militares, como de grupos paramilitares.
Los archivos informáticos muestran que "Ríos" también convocaba "consejos de guerra" en "casos de desobediencia, indisciplina y otras faltas menores" , que terminaban con sentencia a muerte, según la misma versión.
"Ríos" fue asesinado junto a su compañera la semana pasada en las montañas de la localidad de Aguadas (oeste de Colombia) , y su caso se convirtió en la segunda muerte de un miembro del Secretariado o mando central de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) .
El primero fue el del "número dos" y portavoz internacional de esa guerrilla, "Raúl Reyes" , abatido el pasado 1 de marzo en un bombardeo de las autoridades colombianas a un campamento rebelde en las selvas de la frontera norte de Ecuador con Colombia.
"Ríos" , cuyo nombre verdadero era José Juvenal Velandia o Manuel Jesús Muñoz Ortiz, era el más joven de los siete miembros del comando superior de las FARC. Su asesinato se lo atribuyó "Rojas" , alias de Pedro Pablo Montoya Cortés, su presunto jefe de seguridad y quien se entregó al ejército al día siguiente del crimen.
Montoya trajo consigo la mano derecha, que cercenó para probar la muerte del jefe guerrillero, lo mismo que su computadora, su cédula de ciudadanía y su pasaporte, y espera que el Gobierno del presidente Álvaro Uribe le reconozca la recompensa de 5 mil millones de pesos (casi 2,7 millones de dólares) que ofrece por cada mando central de las FARC.
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