11:38 El jefe de gabinete del primer ministro canadiense, Stephen Harper, fue identificado hoy por la prensa del país como el origen de la filtración de las conversaciones sobre el TLCAN entre las campañas de los candidatos demócratas a la presidencia de EU y diplomáticos canadienses.
Varios medios de comunicación canadienses señalaron que el jefe de gabinete de Harper, Ian Brodie, fue el primero en revelar que la posible revisión del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), defendida por Barack Obama y su rival Hillary Clinton, era sólo retórica política.
Clinton y Obama han señalado que renegociarán el TLCAN, formado por EU, México y Canadá, para defender puestos de trabajos estadounidenses, una postura que ha despertado inquietud en los gobiernos canadiense y mexicano.
Pero, la semana pasada varios medios de comunicación publicaron un informe oficial canadiense sobre la conversación que mantuvo Austan Goolsbee, asesor económico de Obama, y diplomáticos canadienses en las que el primero parece señalar que el candidato demócrata no está realmente interesado en reabrir el tratado comercial.
El informe señala que Goolsbee "fue franco al decir que la campaña de las primarias había sido enfocada de forma doméstica, particularmente en el Medio Oeste, y que la mayoría de la retórica" proteccionista refleja "maniobras políticas".
La filtración parece haber dañado a Obama entre los votantes de Ohio, estado acuciado por una elevada tasa de paro y cuyas primarias fueron ganadas el pasado martes por Clinton de forma cómoda.
Ayer el Gobierno canadiense anunció que ha lanzado una investigación para determinar el origen de la filtración y Harper reconoció que el informe puede haber tenido consecuencias negativas para Obama.
Pero, Harper negó, como han sugerido los partidos de la oposición, que la filtración fuera realizada con la intención de perjudicar al senador demócrata.
"Esta clase de filtración de información es completamente inaceptable y de hecho puede ser ilegal", dijo Harper, quien añadió que "no es útil, no responde a los intereses de Canadá y la forma en que la filtración fue ejecutada fue descaradamente injusta al senador Obama y su campaña".
Según las informaciones publicadas hoy, Brodie reveló a periodistas de la televisión canadiense CTV que la campaña de Clinton había contactado a la embajada canadiense en Washington para explicar que Ottawa no debería estar preocupada por los comentarios de la senadora sobre el TLCAN.
Sin embargo, el corresponsal de CTV en Washington informó que había sido la campaña de Obama la que había afirmado a los diplomáticos canadienses que su candidato no estaba realmente interesado en renegociar el TLCAN.
El periódico canadiense The Globe and Mail señaló en su edición de hoy que el presidente de CTV, Robert Hurst, se ha negado a realizar declaraciones sobre por qué su televisión informó sobre la comunicación de la campaña de Obama cuando la fuente original se había referido a la campaña de Clinton.