02:37 El décimo Parlamento de Kenia abrirá hoy sus puertas después de dos meses de parálisis política debida a la peor crisis de la historia del país.
A las 14.30 hora local (11:30 GMT) , los diputados elegidos en las últimas y controvertidas elecciones generales, celebradas el pasado 27 de diciembre, se sentarán en los bancos del décimo Parlamento de la historia de Kenia para retomar la actividad parlamentaria y dar un paso más hacia la normalización de la situación en Kenia.
El presidente keniano, Mwai Kibaki, será el encargado de inaugurar la sesión, con un discurso que, se espera, sea de reconciliación.
Hace una semana el Gobierno firmó un pacto político con el opositor Movimiento Democrático Naranja (ODM) , principal fuerza política del país, tras dos meses de desencuentros y violencia que se han cobrado la vida de más de 1.500 personas y han desplazado a otras 400 mil.
La crisis política, que derivó en choques tribales, estalló a raíz de los comicios, que se consideraron poco transparentes desde la oposición y las misiones de observación.
El acuerdo firmado el pasado jueves consiste en la creación de un gobierno de coalición, en el que será creada la nueva figura de primer ministro y donde las carteras ministeriales se repartirán entre ambas formaciones políticas.
La fase clave se iniciará el próximo martes, cuando los diputados elegirán al primer ministro y a sus dos adjuntos, El cargo de primer ministro está reservado al jefe de filas del ODM, Raila Odinga, mientras que los puestos de los dos adjuntos, en principio se repartirán: uno será adjudicado al partido del gobierno, el Partido de Unidad Nacional (PNU) y el otro al ODM.
Son 205 los diputados que asistirán a la apertura de la Asamblea Nacional, en vez de los 210 previstos.
La razón es que tres escaños fueron anulados debido a diversas irregularidades en los comicios y otros dos estarán vacantes porque los dos diputados que lo debían ocupar, pertenecientes a la oposición, fueron asesinados durante la crisis posterior a las elecciones.
Los kenianos esperan con ansiedad la apertura, lo que significará retomar el pulso normal de sus vidas y otro paso hacia el cierre definitivo de la crisis política y social.
Por su parte, la clase política tiene aún por delante la responsabilidad de alcanzar un nuevo consenso en cuanto al reparto de las carteras ministeriales.
Antes de la sesión inaugural el ODM y el PNU tienen previsto reunirse para proseguir las negociaciones y dejar atrás los fantasmas del peor conflicto que ha vivido el país en sus 40 años de historia.