17:29 Diversas estructuras prehispánicas de la zona arqueológica de Chichén Itzá, cuya antigedad se remonta al Posclásico Temprano (1000 d.C.) muestran una imagen renovada, luego de ser sometidas a un proceso de mantenimiento y restauración.
De acuerdo con un comunicado emitido hoy por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), sus especialistas intervinieron las edificaciones en el área conocida como la Gran Nivelación, ubicada frente a la Pirámide de Kukulkán o El Castillo.
Claudia García Solís, restauradora encargada de la conservación de este sitio del área maya, destacó, a través de un comunicado, la impermeabilización del Templo de los Guerreros y la restauración de los relieves de las plataformas llamadas Venus y Aguilas y Jaguares.
Informó la misma fuente que las labores de conservación forman parte de la tercera temporada de trabajo, durante la cual también se intervinieron las estructuras del Tzompantli, el Edificio Superior de Jaguares y el Templo Sur del Juego de Pelota, de gran valor cultural.
"Fue una temporada intensa para atender a los edificios de esa área, varios de los cuales no recibían intervención desde los años 30, por lo que requerían de acciones integrales", dijo García Solís.
Dijo la especialista que impermeabilizar el Templo de los Guerreros fue un trabajo importante. "Una vez que se protegieron los pisos y aplanados originales, se aplicó a modo de sello y con una pendiente, un recubrimiento que impide que el agua se estanque".
García Solís detalló que otras estructuras intervenidas de la Gran Nivelación, una de las áreas más visitadas de la zona, son las Plataformas Aguilas y Jaguares, y Venus, que presentaban resanes defectuosos en la imagen de los relieves, que impedían su lectura.
Este fue un trabajo minucioso porque se tuvieron que eliminar esas intervenciones voluminosas hechas con cemento, que además de ser dañinas, no permitían una buena visibilidad del discurso que ahí plasmaron los antiguos habitantes mayas, explicó la también coordinadora de la Sección de Conservación del Centro INAH-Yucatán.
El proyecto de intervención de relieves de estas plataformas, formulado conjuntamente con la Coordinación Nacional de Conservación del Patrimonio Cultural, incluyó la atención de tales elementos como parte integral de ambos edificios, y no como elementos aislados.
En el grabado de Aguilas y Jaguares se observa la representación de un jaguar devorando corazones y aves rapaces a los lados, y en la parte superior un personaje con anteojeras. En el de Venus se pueden ver diversos simbolismos alusivos a esa estrella, añadió García.
Al igual que en los trabajos hechos en las edificaciones prehispánicas, en el caso de los grabados también se contó con la participación de un equipo interdisciplinario de arqueólogos, dibujantes, restauradores y mujeres del poblado de Pisté.
Durante estas tareas, que iniciaron en octubre del 2007 y concluyeron en el primer bimestre del año en curso, también se restauraron esculturas exentas de la Gran Nivelación que estaban fragmentadas, de acuerdo con lo señalado por la especialista.
La responsable de la conservación de la zona arqueológica comentó que para la próxima temporada de trabajo se tiene proyectado atender la parte sur del sitio, donde destacan varios relieves del anexo del conjunto llamado Monjas o La Iglesia, de igual importancia.
Así, se pretende dar seguimiento a líneas de investigación en conservación, "encaminadas a definir métodos que en un futuro nos permitan tener un control de microorganismos que generan velos negros en los relieves", concluyó Claudia García Solís.
mzr