00:48 Dos bultos sospechosos, en un ejercicio, fueron colocados en sitios estratégicos en la ciudad. El primero en la Glorieta de Insurgentes, a menos de 300 metros de la explosión del pasado viernes 15 de febrero y pasaron más de 40 minutos para que lo ubicaran. Luego de cinco minutos, el segundo, a un costado de la Bolsa Mexicana de Valores fue ubicado. En ambos casos la ciudadanía los ubicó.
Son las 12:00 horas. Estación del Metro Insurgentes. El individuo toma la salida norte. En la Glorieta Insurgentes y a espaldas de la Secretaría de Seguridad Pública del DF, dejará abandonada una mochila. Policías auxiliares no se percatan de la acción.
En una jardinera, 'el portador', periódico en mano espera la señal. La mochila rojo con negro es puesta en el suelo. Una llamada telefónica. Contesta su celular y se aleja. Se pierde en la multitud. Ni una voz que le diga que olvidó su mochila.
12:13 horas. La mochila es un bulto en medio del ajetreado ambiente de la Glorieta. Los viajeros llegan y se van. Parejas de novios a menos de tres metros se besan. Los tres boleros de ese lado de la Glorieta continúan con su trabajo.
Elementos de diferentes corporaciones de seguridad rondan el lugar pero no se percatan del bulto sospechoso. Policías de la SSP-DF en Segway patrullan. Pasan dos veces, orientan, justo en frente del bulto a ciudadanos extraviados. Elementos de seguridad del metro llegan minutos después, bromean, fuman, platican y se van. Policías auxiliares pasan sin advertirlo.
12:30 Un joven y un señor se han interesado por la mochila. Rondan sigilosos el lugar. El señor desiste y se pone a leer un periódico a menos de 10 metros. El joven persevera pero no alcanza. Está a menos de un metro pero en el último segundo se arrepiente y se aleja. No sospechan pudiera tratarse de un artefacto explosivo.
12:43 Un bolero de la zona se percata de la mochila abandonada. Deja su puesto y le pregunta por ella a su vecino, otro bolero de la zona. Se acerca a la jardinera donde está el bulto, da una vuelta. Duda. Nervioso. Regresa a su puesto, toma su refresco y se aleja. Espera. Camina a la entrada del metro. Regresa con un policía auxiliar. Pasan de frente y miran el bulto. Nadie dice nada a la gente que está en la zona.
12.53 Regresa con cuatro elementos de seguridad del metro. Trajes grises, pasos agigantados. 'El portador' regresa en ese momento. Toma su mochila frente a ellos. Da media vuelta y se retira. Lo ven alejarse sin decir nada ni interrogarlo.
El ejercicio periodístico fue planeado y grabado en la parte posterior del edificio de la SSP-DF, a menos de 300 metros donde explotara una bomba el pasado 15 de febrero. Se observó que aunque existe un gran número de elementos de seguridad, no hay una cultura de prevención acerca de la colocación de objetos sospechosos en la ciudad.
Menos de 5 minutos en la Bolsa Mexicana de Valores
La misma operación se repitió en la lateral del Paseo de la Reforma, también delegación Cuauhtémoc, en donde el bulto fue dejado a un costado de la Bolsa Mexicana de Valores.
En este punto la ciudadanía también fue quien puso en alerta a las autoridades de la existencia del bulto pero nadie pudo ubicar al portador.
De inmediato, dos policías de la SSP-DF destacados en la entrada de la Bolsa Mexicana de Valores se colocaron al lado del bulto y comenzaron a intentar ubicar a posibles sospechosos.
Sin intentar abrir el bulto ni tocarlo, pero si colocados al lado esperaron y ni siquiera de forma inmediata radiaron a su puesto de control o más compañeros.
El portador regreso al lugar, se disculpó por el olvido y se marchó sin ser revisado o interrogado.