Jorge O. Ochoa y Arturo Zárate
El Universal
Martes 26 de febrero de 2008
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Andrés Manuel López Obrador condenó las agresiones perpetradas por perredistas en contra de los coordinadores parlamentarios Carlos Navarrete y Javier González Garza, el pasado domingo en la torre de Pemex.
En un escueto comentario, relató lo ocurrido y lo deploró: “Ayer hubo un incidente, porque le gritaron a Javier González y yo intervine, en el mitin. Hicieron lo mismo con el senador Navarrete, incluso hubo agresiones. Yo condeno todo esto”.
Entrevistado por Jorge Saldaña, advirtió: “Aprovecho para hacer un deslinde, de manera enérgica. Nosotros tenemos que ser respetuosos, tenemos que ser tolerantes”.
“A diferencia de la derecha, nosotros tenemos que aceptar distintas posiciones, distintos puntos de vista. No podemos montarnos en el pensamiento único. Eso que se hizo, estuvo mal y no sólo estuvo mal, porque se trata de una actitud intolerante, sino que nos perjudica, porque ahora resulta que esa es la nota”, sentenció.
El líder nacional del PRD, Leonel Cota Montaño aseguró que habrá una investigación dentro del Comité Ejecutivo Nacional para determinar si los agresores pertenecen realmente al partido y de ser así, podría proceder a la expulsión. No obstante, dudó que los agresores sean perredistas.
En tanto, entre los militantes del PRD los sucesos provocaron reacciones encontradas. Camilo Valenzuela planteó al CEN suspender las elecciones ante las irregularidades que prevalecen en todo el proceso y el clima de confrontación.
Jesús Ortega denunció amenazas de muerte vía telefónica, por correo electrónica y a través de la página de El Sendero del Peje, y exigió al CEN y a la dirigencia del PRD-DF un pronunciamiento enérgico y “sin concesiones”. Se ha venido “incubando el huevo de la serpiente”, expresó.
Esta misma exigencia fue planteada por Alfonso Ramírez Cuellar: el líder nacional del PRD Leonel Cota Montaño debe convocar a una reunión de emergencia del CEN, para fijar una postura enérgica sobre lo ocurrido.
El secretario general Guadalupe Acosta Naranjo admitió que el CEN debe tomar cartas en el asunto de manera urgente: “No puede hacerse como que no pasa nada”, pues si esta campaña de odio se mantiene, el PRD puede terminar en una fractura, sentenció.
Alejandro Encinas aclaró que no comparte un acto de violencia dentro de ese partido, pero se pronunció en contra de iniciar un procedimiento penal, como planteó el secretario general.
Por la tarde, los coordinadores parlamentarios del PRD en el Congreso, Carlos Navarrete y Javier González Garza, se reunieron con López Obrador para discutir el problema y plantear un acuerdo para detener la confrontación que se ha desatado.
Desde la mañana, Navarrete aceptó y se dio por satisfecho con el deslinde de López Obrador, aunque le recomendó ser cuidadoso con las expresiones que emite porque puede alentar acciones de intolerancia dentro del PRD.
El coordinador de los diputados, Javier González Garza, censuró las agresiones y consideró que López Obrador tiene que pensar qué gente tiene a su alrededor. Al parecer, si no se apoya a Alejandro Encinas, entonces se es “un traidor”.
En un comunicado, Valentina Batres y siete diputados más negaron que hayan sido artífices de la agresión, “como afirma Guadalupe Acosta Naranjo”, secretario general del PRD.
Cuauhtémoc Cárdenas condenó las agresiones. “Me parece que la intolerancia no cabe en quienes pretenden tener una posición democrática. No es la fuerza la que va a convencer”, dijo.