17:00 Vianey "N", la menor que falleció el pasado 15 de febrero en el Hospital Balbuena a causa de complicaciones al realizarle la interrupción del embarazo, tenía un problema de coagulación, lo que provocó que la hemorragia no cesara.
Lo anterior lo dieron a conocer fuentes cercanas a la Secretaría de Salud.
"La niña no murió porque se le haya practicado un legrado, sino porque tenía trastorno de coagulopatía sanguínea", es decir, su sangre no coagulaba correctamente.
Según la fuente, el error del médico fue confiar en las fechas que manejaron la paciente y la madre de la última regla y los estudios de laboratorio que coincidían en que la menor tenía entre 9 y 11 semanas de embarazo.
Razón por la cual el médico omitió realizar el ultrasonido previo, que señala el procedimiento, para corroborar la edad del producto, lo que derivó en la complicación del aborto.
En un comunicado emitido por la Secretaría de Salud, se reitera que los exámenes de laboratorio son insuficientes para determinar la edad gestacional, por ello es indispensable realizar el ultrasonido, como se estableció en el protocolo y el manual de procedimientos para la interrupción del embarazo.
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