00:05 PACHUCA, Hgo.— A sus 23 años, Cristina aún no conoce lo que es acudir a las urnas para ejercer su derecho al sufragio. La falta de propuestas que atiendan los reclamos de los jóvenes, las falsas promesas y los engaños de los candidatos, y la desconfianza en la política, han ocasionado que a cinco años de haber cumplido la mayoría de edad, su credencial únicamente presente una perforación, la correspondiente a la elección presidencial de 2006.Cristina es la hija menor del matrimonio Fernández Medrano, y pese a que en su familia participar en las elecciones es casi una obligación, ella se resiste y argumenta convencida que aún no encuentra la motivación suficiente para acudir a las urnas este domingo.
“La verdad es que conozco quiénes son los candidatos y algunas propuestas, pero no me gustan, yo soy apartidista”, añade.
El objetivo de las campañas
De la lista nominal que tiene Hidalgo —un millón 710 mil 922 ciudadanos con credencial del Instituto Federal Electoral (IFE) para votar—, los jóvenes constituyen el mayor botín para los 18 candidatos, a fin de alcanzar una curul del Congreso local en las elecciones que este domingo se realizarán en la entidad.
Sin embargo, los jóvenes son el segmento de los votantes hidalguenses que menor participación tiene en la jornada electoral.
Un ejemplo de ello es esta joven oriunda de Pachuca, la capital del estado, quien explica su posición, y su decisión de no acudir a su casilla.
Faltan candidatos jóvenes
“Para que a mí me convenzan, hace falta que se postulen candidatos jóvenes. Quiero ver que los aspirantes se suban al transporte público y no se trasladen en esos camionetones como en los que llegan ahora”.
Y agrega: “Para que me convenzan de ir a votar, quiero ver que como cualquier otro ciudadano tengan que pagar sus impuestos y que estén conscientes de la necesidad de mejorar los servicios públicos, pero desde abajo, donde estamos nosotros, no desde el escritorio”.
Estudiante de la maestría en periodismo político, Cristina Fernández argumenta que a través de su formación profesional es muy interesante seguir el desarrollo de un proceso electoral.
Existe un gran desencanto
Sin embargo, como ciudadana y como joven, asegura que existe un gran desencanto y un desinterés por el trabajo de los partidos políticos, por ello se abstienen de ejercer este derecho político.
“De plano —afirma— no me gusta la manera como se trabaja en la política, lo que se hace para poder llegar a ser candidato, es una mafia”, agrega Cristina.
“Yo soy joven, tengo 23 años, pero pude haber participado antes en una elección para diputados, sólo que no me interesó, de hecho ni siquiera estaba en la ciudad, aunque pude haber buscado una casilla especial, pero no valía la pena perder mi tiempo en algo en lo que no creo”, recalcó la estudiante.
A lo largo de la entrevista explica que a la población no se le ha educado en materia legislativa.
“A mis amigos y a mí no nos queda claro qué hace un diputado. Ellos llegan y nos dicen que nos van a ayudar, que van a hacer esto y aquello y después no se si los cambia el poder. Yo creo que no nos interesa participar, porque no vemos resultados, porque sólo hay discusión y eso no es lo que los jóvenes queremos.
“Yo creo que el quehacer político es una historia de desencanto para los jóvenes. Sentimos que la política no nos pertenece, por eso me resisto a acudir a votar en la elección para diputados locales”, insiste.
Remarca que las campañas sólo son un ejercicio de los políticos, de la gente en el poder y que no es algo con lo que se identifiquen los ciudadanos y, menos los jóvenes, por ello es tan alto el abstencionismo.
“A mí me queda claro que el espectáculo de la política nos ha resultado desagradable, es una historia de promesas y de incumplimiento.
“Por mi carrera, me encanta la política, pero siempre que busque resolver los problemas”.