16:01 Jesús Ortega Martínez, candidato a la presidencia nacional del PRD, ofreció hoy no convertirse en un “torquemada” que vaya por los estados de la República “cazando herejes y colgando infieles”.
El PRD no tendrá ningún resultado con un presidente que se la pase estigmatizando, señalando y condenando a sus propios integrantes. Eso, más que ayudar al partido, lo hundirá y lo condenará al olvido social, señaló.
Al cumplirse 14 días de campaña rumbo a la elección interna de ese partido dijo que algunos de sus compañeros de partido confunden la figura del presidente del PRD con la del encargado de la santa inquisición.
Piensan que esa posición es para perseguir a infieles y levantar cadalsos; para colgar a los que no comulgan con su ideología. "No, esa posición nunca prosperará en el PRD", advirtió.
“Los militantes del PRD no podemos utilizar el lenguaje de la expulsión y de la eliminación del contrario como bandera política, pues eso llevará, inevitablemente, a las fracturas y división del Partido”.
Aseguró que de llegar a la presidencia, los militantes no tendrán un dirigente que gobierne siempre detrás de un escritorio, "me comprometo a recorrer municipio por municipio hasta lograr que los perredistas se sientan afines y reflejados en sus ideas.
El PRD necesita una presidencia incluyente, tolerante y democrática, porque es la única manera de derrotar a los panistas y a los priistas. Insistió en que la unidad del Partido es la condición básica para afrontar la problemática que vive el país.
Dijo que de llegar a la presidencia impulsará la renovación generacional con políticas que se acerquen más a los jóvenes, porque éstos fueron quienes marcaron la diferencia en las elecciones del 2006.
Comentó que el PRD no se acercó a los jóvenes y no les creó espacios para que desarrollaran sus virtudes y potencialidades. Por ello, dijo, será uno de los sectores a los que se le dará mayor atención.
Finalmente señaló sentirse seguro y confiado respecto al proceso del 16 de marzo pero advirtió que no bajará la guardia.
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