22:06 Aunque llegó tarde luego de fallidos intentos a causa de la huelga de escritores, la alfombra roja de los Grammy revivió el glamour de algunas cantantes, quienes se distinguieron por el contraste de vestuarios.
La alfombra roja de la 50 entrega anual de premios Grammy que otorga la Academia de Ciencias y Artes de la Grabación (NARAS por sus siglas en inglés) a ratos se convirtió en una romería en donde era dificil distinguir estrellas y vestuarios.
El desfile de cantantes, así como la ceremonia de premiación se realizó sin mayor contratiempo gracias a la autorización del sindicato que previamente afectó importantes entregas como Globos de Oro y People's Choice.
Las que sin duda desacaron por sus elegantes vestidos fueron Beyoncé, que llegó portando un elegante vestido gris con pedrería descubierto de hombros y que compitió con Rihanna, quien llegó de azul eléctrico.
Otras que impactaron fueron la nominada rubia despampanante Carrie Underwood, así como Fergie que llegó portando un Calvin Klein amarillo y fue una de las que impacto por su delineada figura.
Entre los contados latinos que recorrieron la alfombra resaltó la presencia de la puertoriquena Roselyn Sánchez, quien acudió amorosa y sin soltar del brazo a su amado novio Eric Winter.
Entre los que pasaron vestidos con sobrio traje fueron los veteranos Ringo Starr, quien brevemente dijo que asistía "para disfrutar la noche. Todos somos artistas y todos somos músicos por eso es nuestra noche", replicó.
De igual forma el legendario Tonny Benett y Natalie Cole, quienes coincidieron en señalar que la ceremonia "sigue siendo la más importante y espectacular" de la música en este país.
Nelly Furtado, quien sigue en su idea de grabar temas en español, se mostró feliz de asistir con un nuevo look ya que apareció con el cabello rubio y al mismo tiempo se quejaba del paso del tiempo porque ya su hija tiene seis años de edad.
"Esta bien grande, es una hermosa hija y es mi más grande inspiración", respondió la cantante canadiense con su enorme orgullo de maternidad.
Otros elegantes fueron el rapero Ludacris, quien llegó vestido de traje y camisa negra con corbata blanca, así como John Legend, con saco negro y camisa blanca.
En contraste no faltaron los que llegaron vestidos de tenis, informales, con cabellos desalinados que defienden la moda punk y hasta Paul Wall llegó feliz y esbozando una enorme sonrisa con su dentadura repleta de brillantes.
fml